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El Maltrato Infantil y su Impacto en el Desarrollo Psicosocial. Comentarios de Pollak, Toth y Cicchetti, y Trocmé

R. Kim Oates, MD, FRACP

University of Sydney & The Children’s Hospital at Westmead, Australia

Noviembre 2004 (Inglés). Traducción: febrero 2010

Introducción 

Estos tres documentos analizan la gran incidencia del maltrato infantil, los múltiples factores que intervienen, la importancia de la familia del pequeño y las serias consecuencias que se expresan en la forma en que se desarrollan muchos niños maltratados. Los autores puntualizan que no solamente los pequeños ven dañada su niñez, sino que un número de ellos presenta continuos problemas en sus vidas adultas. 

Los escritos de Trocmé sobre la epidemiología de puntos abusivos, abren el rango de experiencias abusivas que los niños pueden sufrir (maltrato físico, maltrato sexual, negligencia y maltrato emocional), proporcionan valiosa información sobre la prevalencia del maltrato, informan sobre los tipos de heridas y proporcionan antecedentes que demuestran un incremento en las investigaciones sobre maltrato infantil en Canadá. Esa información complementa los dos primeros  documentos.

Cada uno de los tres documentos destaca la importancia de definiciones claras, lo cual resulta esencial si queremos estar en condiciones de obtener estudios de prevalencia precisos y comparar diferentes estudios de resultado.

Mientras estos tres documentos  se concentran en informaciones sobre Canadá y los Estados Unidos, hallazgos similares sobre el adverso impacto en el desarrollo de los niños abusados han sido documentados en otros países.1-3 Una reciente publicación de Child Abuse & Neglect, the International Journal, documentó las consecuencias del maltrato infantil en el Oriente Medio,4 Escandinavia5 y cuatro países del Este Europeo.6 

Investigación y Conclusiones 

Los descubrimientos clave que se destacan, a juicio de este comentarista, en la investigación y conclusiones de cada documento, son: 

1.Pollak 

      • cómo la adversidad o el trauma de los primeros años puede llevar a una serie de problemas, incluyendo la depresión, el abuso de sustancias, problemas de salud e infelicidad general, años después que el maltrato haya terminado; 
      • el hecho de que los niños en familias abusivas están expuestos a formas mal adaptadas de comunicación y conducta emocional y reciban pobres modelos de autorregulación adaptativa; 
      • la necesidad de no incorporar el maltrato infantil y sus efectos a  las consecuencias de la pobreza; 
      • cómo la experiencia abusiva puede cambiar al niño y cómo el tipo específico de maltrato y el estado particular de desarrollo del pequeño, interactúan entre sí; 
      • la forma en que las experiencias traumáticas en los niños pueden incrementar selectivamente la sensibilidad de un pequeño ante claves emocionales.  

2.Toth and Cicchetti 

      • la carencia de un criterio operacional claro para definir el maltrato infantil; 
      • ese maltrato no afecta a todos los niños en forma similar; 
      • la importancia de la investigación sobre cómo el maltrato durante la infancia lleva a relaciones de afecto inseguras con los cuidadores;
      • resultados adversos en el abuso de sustancias, los problemas educacionales y la conducta criminal en algunos jóvenes y adultos, que sufrieron maltrato en su infancia; 
      • la falta de una evidencia concreta sobre la eficiencia de las intervenciones para niños maltratados.

3.Trocmé 

      • el amplio espectro de experiencias abusivas y la importancia de mirarlas separadamente; 
      • un desglose en cuanto al maltrato sostenido que se detecta en Canadá, entre los diferentes grupos etarios, demostrando una alta incidencia en los primeros y cruciales años de vida; 
      • la importancia de desarrollar sistemáticamente programas de tratamiento para cubrir  las necesidades de los niños abusados.

Mientras este comentarista coincide a grandes rasgos con las investigaciones y conclusiones de estos autores, hay algunos otros factores que también deberían considerarse. Una consideración importante se refiere a preguntarse si acaso las consecuencias del maltrato infantil son el resultado del maltrato mismo, o el resultado del medioambiente adverso en el cual permanece el niño. Episodios de maltrato pueden considerarse una señal de serios problemas familiares subyacentes que, de no ser tratados, continuarán teniendo efectos adversos en el niño. Es posible que el medioambiente sea el que desemboque en el maltrato, más que sea el episodio del maltrato propiamente tal el que tenga esos efectos adversos. 

Toth y Cicchetti destacan que remover a un niño maltratado de su hogar, no constituye tratamiento. Aunque esto es verdad, en algunas familias podría ser la mejor opción para el pequeño, en la medida que el traslado se complemente con su ubicación a largo plazo en una relación familiar estable y acogedora, y que al niño se le proporcione un tratamiento apropiado y continuo.

Cuando se observan los resultados adversos en niños maltratados, deben tomarse en consideración los hechos de la vida cotidiana. Es verdad que los niños maltratados son más proclives a vivir un mayor número de situaciones adversas, talvez por sus circunstancias familiares y el impacto del maltrato. Sin embargo, es importante, al documentar los resultados en niños abusados, mirar el impacto de las situaciones vitales adversas, producidas en el intervalo entre el maltrato y el tiempo de  reevaluación, para constatar hasta qué grado el resultado puede estar relacionado con los eventos adversos, más que con el maltrato en sí mismo. 

Los documentos de Pollak y Toth y Cicchetti se refieren brevemente a la posible importancia de los factores neurobiológicos. Algunos aspectos asombrosos están emergiendo en esta área. Se ha mostrado con ratas genéticamente preparadas, que la ausencia de un gen fosB, al parecer interfiere con la capacidad del macho y de la hembra de esa especie para nutrir a sus hijos.7 Hay evidencia de que las influencias genéticas son factores importantes en la modificación de la conducta. Un reciente informe en la revista Science8 se planteaba la interrogante de: “por qué algunos niños que son maltratados, crecen y desarrollan conductas antisociales, mientras que a otros no les sucede”. Los niños maltratados que tenían un genotipo que confería altos niveles de monoamina oxidasa A (un neurotransmisor que metaboliza enzimas) tenían menos posibilidades de desarrollar problemas antisociales. Esto puede contribuir parcialmente a explicar la variación en las secuelas de maltrato. El genotipo de un niño puede moderar la sensibilidad ante un insulto medioambiental, como el maltrato, del tratamiento en familias y niños que se encuentran más en riesgo. 

Es importante para los neurocientistas, geneticistas and cientistas sociales, trabajar juntos, ya que se presentan interesantes oportunidades para comprender mejor y luego tratar el maltrato infantil. Finalmente, la incidencia de una forma de maltrato, el maltrato sexual infantil, está descendiendo, al menos en los Estados Unidos.9 Las razones son poco claras, pero una mejor comprensión de este fenómeno puede contribuir a generar  estrategias a fin de reducir la incidencia de otras formas de maltrato infantil.

Implicancias para Políticas y Servicios 

Estos tres útiles documentos apuntan a la importancia de definir cuidadosamente el problema del maltrato, a la necesidad de monitorear adecuadamente la incidencia del maltrato y a la importancia de proporcionar programas apropiados de tratamiento a los niños, al igual que a las familias. Resulta vital que cualquiera de estos programas de tratamiento se evalúe apropiadamente. Una forma de hacerlo sería poner en cuarentena a una proporción del presupuesto básico para programas de tratamiento, a fin de asegurar que se realicen cuidadosas evaluaciones, de manera tal que no se continúe con los programas inadecuados de tratamiento y se pueda seguir adelante con aquéllos que sean efectivos. 

El maltrato infantil es un problema extremadamente complejo, que implica un medioambiente de maltrato en el cual un niño está expuesto al maltrato, al episodio de maltrato propiamente tal, ya sea un hecho aislado o continuado, así como a la compleja interacción de hechos vitales posteriores que afectan el ulterior desarrollo del niño, todo ello con base en una predisposición genética, que puede contribuir a explicar por qué algunos niños son más resilientes que otros. 

El desarrollo de políticas necesita reconocer todos estos factores y asegurar que los diversos grupos profesionales involucrados, estén conscientes de las investigaciones que cada uno de ellos realice, así como de los avances (y también fracasos) clínicos, para que laboren juntos a fin de contribuir al combate de este extendido y serio problema. 

Referencias

  1. Oates RK, Peacock A, Forrest D. The development of abused children. Developmental Medicine and Child Neurology 1984;26(5):649-656. 
  2. Swanston HY, Tebbutt JS, O’Toole BI, Oates RK. Sexually abused children five years after presentation: a case-control study. Pediatrics 1997;100(4):600-608. 
  3. Fergusson DM, Lynskey MT. Physical punishment/maltreatment during childhood and adjustment in young adulthood. Child Abuse & Neglect 1997;21(7):617-630. 
  4. Thabet AAM, Tischler V, Vostanis P. Maltreatment and coping strategies among male adolescents living in the Gaza Strip. Child Abuse & Neglect 2004;28(1):77-91. 
  5. Peleikis DE, Mykletun A, Dahl AA. The relative influence of childhood sexual abuse and other family background risk factors on adult adversities in female outpatients treated for anxiety disorders and depression. Child Abuse & Neglect 2004;28(1):61-76. 
  6. Sebre S, Sprugevica I, Novotni A, Bonevski D, Pakalniskiene V, Popescu D, Turchina T, Friedrich W, Lewis O. Cross-cultural comparisons of child-reported emotional and physical abuse: rates, risk factors and psychological symptoms. Child Abuse & Neglect 2004;28(1):113-127. 
  7. Brown JR, Ye H, Bronson RT, Dikkes P, Greenberg ME. A defect in nurturing in mice lacking the immediate early gene fosB. Cell 1996;86(2):297-309. 
  8. Caspi A, McClay J, Moffitt TE, Mill J, Martin J, Craig IW, Taylor A, Poulton R. Role of genotype in the cycle of violence in maltreated children. Science 2002;297(5582):851-854. 
  9. Jones LM, Finkelhor D. Putting together evidence on declining trends in sexual abuse: a complex puzzle. Child Abuse & Neglect 2003;27(2):133-135. 

Para citar este artículo:

Oates RK. El Maltrato Infantil y su Impacto en el Desarrollo Psicosocial. Comentarios de Pollak, Toth y Cicchetti, y Trocmé. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. MacMillan H, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. https://www.enciclopedia-infantes.com/maltrato-infantil/segun-los-expertos/el-maltrato-infantil-y-su-impacto-en-el-desarrollo-0. Publicado: Noviembre 2004 (Inglés). Consultado: 08/05/2021.