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Los orígenes de la seguridad de apego en la guardería: Comentarios sobre Belsky

Ross A. Thompson, PhD

University of California, Davis, EE.UU.

Agosto 2010 (Inglés). Traduccíon: mayo 2017

Introducción

La experiencia del cuidado infantil ofrece oportunidades de desarrollo, como de riesgo para los(as) niños(as) pequeños(as). Una literatura de investigación en expansión indica que el cuidado infantil es asociado con fuertes habilidades cognitivas, de lenguaje y las matemáticas cuando los(as) niños(as) están en la escuela, especialmente si la calidad del cuidado infantil es alta. Sin embargo, la misma investigación también indica que la experiencia del cuidado infantil puede ser un factor de riesgo para el comportamiento social problemático con personas adultas y pares. De igual importancia, estos estudios han puesto de relieve las influencias que pueden moderar estos resultados, incluyendo la calidad del cuidado, el establecimiento, la edad de inicio de duración del cuidado, e incluso las historias de cuidado de los(as) hijos(as) de sus pares.1,2,3,4 En un inicio una pregunta directa es ¿Cuáles son los efectos de la experiencia del cuidado infantil en el desarrollo de los(as) niños(as)? Luego quienes investigan han centrado su preocupación a través de preguntas más complejas sobre los contextos del cuidado y otras influencias sobre estos resultados de desarrollo. Así como lo muestra el análisis de Belsky,5 lo mismo ocurre con los efectos de la experiencia de cuidado infantil temprano sobre la seguridad de apego madre- bebe.

Investigación y conclusiones

¿Cuál es la influencia más importante para determinar si los(as) bebes y los(as) niños(as) pequeños(as) desarrollan apegos seguros con sus madres? Tanto si tienen o no cuidado infantil, la investigación demuestra consistentemente que la sensibilidad del cuidado maternal es más importante.6 En la literatura sobre el cuidado infantil, esto es una significativa confirmación de una hipótesis central de la teoría del apego. Independiente de si los(as) bebes y niños(as) pequeños(as) tienen un cuidado de alta o baja calidad, o se les ha iniciado en el cuidado desde temprano, han experimentado muchas o pocas transiciones en los cuidados de apego, o están fuera del hogar durante largas horas, la seguridad del apego del apego materno-infantil es una guía primordial para la sensibilidad del cuidado materno.

Cuando las madres son sensiblemente responsables, es más probable que sus hijos(as) desarrollen apegos seguros. Al contrario, cuando las madres carecen de esta sensibilidad, es más probable que sus hijos(as) desarrollen apegos inseguros, y esto (como observa Belsky5) es el estrés de los apegos, lo que puede cambiar aún más las posibilidades en dirección a la inseguridad. Cuando la relación materno-infantil está comprometida, los(as) niños(as) pueden volverse inseguros(as) si los apegos del cuidado infantil son de mala calidad, larga duración o implican múltiples transacciones entre los entornos. Sin embargo, estos procesos del cuidado infantil no influyen en el contexto del cuidado maternal sensible.

Por supuesto, la sensibilidad  maternal y la calidad de la experiencia del cuidado infantil no son independientes. Las madres cuando son menos propensas a ser cuidadoras se encuentran más estresadas,  los estresores económicos y sociales para la familia suelen estar asociados con la mala calidad del cuidado de los(as) niños(as), lo que involucra a quienes proveen el cuidado infantil y largas horas fuera del hogar. De hecho, el estudio sobre el Cuidado de la Primera Infancia NICHD y el Desarrollo de la Juventud (SECCYD)7 por sus siglas en inglés, encontraron que la menor calidad del cuidado y las horas más largas de cuidado infantil eran asociadas con la baja sensibilidad maternal. Otros resultados del NICHD SECCYD8 sugieren, además, que la alta calidad del cuidado infantil puede amortiguar los efectos de la insensibilidad maternal que puede derivar, en muchas situaciones del estrés económico y social en la familia. Los(as) niños(as) en entornos de cuidados de alta calidad experimentan un apoyo que pueden no encontrar en otros lugares, y esto podría ser más importante en el desarrollo cuando los(as) bebes y niños(as) pequeños(as) experimentan insensibilidad materna y estrés familiar. Desafortunadamente, a la luz de la calidad generalmente mediocre de la calidad del cuidado en los EEUU y la fuerte asociación entre la calidad del cuidado y su costo, es difícil para las familias que necesitan el mejor cuidado para sus hijos(as) encontrarlo a un precio manejable.9 Es donde la una política pública más amplia que realce las inversiones en el desarrollo de la primera infancia, puede permitir que estas familias encuentren la calidad del cuidado que buscan a un costo que pueden permitirse.

En general, los efectos del cuidado infantil sobre la seguridad del apego de los(as) niños(as) no son fuertes,10 especialmente en comparación con los efectos del cuidado maternal, la experiencia del cuidado infantil no explica una variación considerable en el apego materno infantil. Esto no significa que el cuidado infantil no tenga una influencia sin importancia, principalmente cuando sus efectos de desarrollo son considerados en términos de población. Más bien, esto sugiere que la influencia del cuidado infantil debe considerarse no sólo en un modelo directo de efectos principales, sino también en términos de sus efectos moderados (a veces mediados) y cómo la experiencia del cuidado infantil puede moderar otras influencias de desarrollo. Como se señaló anteriormente, por ejemplo, la asociación entre el cuidado infantil y el apego parental puede ser afectada por la sensibilidad del cuidado maternal, la presencia de otros factores estresantes en la vida familiar, y otras influencias. Además, como señala Belsky, esta asociación puede verse influenciada por valores socioculturales más amplios relativos al cuidado fuera del hogar para los niños(as) muy pequeños(as), la participación de las mujeres en la fuerza laboral, la normatividad de las familias con doble carrera y la medida en que el cuidado infantil temprano es percibido como custodial o que mejora el desarrollo. Asimismo, hay evidencia en los hallazgos del NICHD SECCYD11 que el cuidado infantil tiene un efecto moderador en la asociación entre la sensibilidad maternal y la seguridad del apego: los(as) niños(as) que tienen cuidado infantil de menor calidad fueron más afectados por la calidad de la respuesta materna, que los(as) niños(as) que tuvieron una alta calidad de los cuidado en los entornos. Esto es consistente con la opinión que el cuidado infantil de alta calidad puede amortiguar los efectos  de la insensibilidad maternal sobre la seguridad del apego. Estas representaciones de desarrollo que son más complejas merecen más consideración en la investigación sobre los efectos de la experiencia del cuidado infantil en el apego parental infantil.12

Por último, es importante reconocer que la seguridad del apego materno- infantil es el resultado de un desarrollo multideterminado. Una de las razones por las que la experiencia del cuidado infantil explica tan poca variación en la seguridad de apego no es sólo que la sensibilidad materna es el determinante preminente, sino que también hay otras influencias que son importantes. Un estudio con familias en situación de pobreza13 informó, por ejemplo, que los efectos de tensiones económicas (como el desempleo o la falta de educación) sobre la seguridad del apego estaban mediados por la sensibilidad materna, lo que concuerda con la opinión que el estrés familiar aumenta el cuidado insensible, que a su vez, socava la seguridad de apego. Sin embargo, las tensiones familiares (como la violencia doméstica o problemas de abuso sustanciales en la familia) se asociaron directamente con el apego independientemente de la sensibilidad materna. En el control de las diferencias en la sensibilidad materna, un clima familiar con altos niveles de estrés familiar fue asociado con la inseguridad infantil. La comprensión de los efectos del cuidado infantil debe considerarse en el contexto de múltiples influencias de desarrollo que se superponen a veces en cascada que contribuyen al desarrollo de relaciones de apego.

Implicaciones para el desarrollo y la política

A la luz de las consideraciones, es evidente que la experiencia del cuidado infantil está asociada con la seguridad del apego, pero su asociación es a menudo indirecta y pequeña. La influencia del cuidado infantil debe entenderse en el contexto de otras muchas influencias del desarrollo, los procesos familiares y los valores culturales más amplios a la atención fuera del hogar. Como concluye Belsky5 probablemente no hay efectos inevitables de la guardería sobre el apego.

Sin embargo, cuando la experiencia del cuidado se ve en el contexto más amplio de las influencias que conducen a un apego seguro o inseguro entre la madre- bebe, hay importantes implicaciones para la política. Si el cuidado infantil de alta calidad puede potencialmente amortiguar los efectos en lactantes y niños(as) de los cuidados insensibles y el estrés familiar, entonces los esfuerzos para mejorar la calidad del cuidado normativamente disponibles para niños(as) de entornos familiares difíciles parece justificado. Esto es especialmente si a la luz de la conclusión bien establecida de esta literatura de investigación, que el cuidado infantil de alta calidad también fortalece las habilidades cognitivas, lenguaje y matemáticas de los(as) niños(as) pequeños(as). La disponibilidad de un cuidado infantil de asequible de alta calidad es también la mejor y más obvia respuesta con la cual Belsky5 cierra: ¿qué podrían querer los(as) niños(as)? Afortunadamente, con el reconocimiento generalizado de la importancia del desarrollo de la primera infancia para el logro escolar posterior (fomentado por los avances en la investigación del desarrollo en el cerebro y los estudios de los beneficios a largo plazo del cuidado temprano infantil de alta calidad), el discurso público sobre la calidad del cuidado infantil es cada vez más como una importante influencia en el desarrollo que justifica la inversión pública.

Con respecto a la investigación en desarrollo, los hallazgos de muchos estudios de investigación a gran escala sobre las influencias en el cuidado infantil son altamente complejas, tienen influencias multidimensionales que guían el desarrollo socioemocional y cognitivo en los primeros años. La comprensión de la experiencia como una red de influencias del desarrollo que pueden amortiguar o exacerbar otras influenciasen la vida de un(a) pequeño(a) es un enfoque orientador útil para la próxima generación de investigación en este campo.

Referencias

  1. NICHD Early Child Care Research Network. Child care and child development: Results of the NICHD Study of early child care and youth development. New York, NY: Guilford Press; 2005.
  2. Vandell DL, Belsky J, Burchinal M, Steinberg L, Vandergrift N, the NICHD Early Child Care Research Network. Do effects of early child care extend to age 15 years? Child Development 2010;81(3):737-756.
  3. Love M, Harrison L, Sagi-Schwartz A, van IJzendoorn MH, Ross C, Ungerer JA, Raikes H, Brady-Smith C, Boller K, Brooks-Gunn JC, Constantine J, Kisker EE, Paulsell D, Chazen-Cohen R. Child care quality matters: How conclusions may vary with context. Child Development 2003;74(4);1021-1033.
  4. Dmitrieva J, Steinberg L, Belsky J. Child-Care History, Classroom composition, and children’s functioning in kindergarten. Psychological Science 2007;18(12):1032-1039.
  5. Belsky J. Early day care and infant-mother attachment security. In: Tremblay RE, Barr RG, Peters RDeV, Boivin M, eds. Encyclopedia on Early Childhood Development [online]. Montreal, Quebec: Centre of Excellence for Early Childhood Development; 2009:1-6. Available at: http://www.child-encyclopedia.com/documents/BelskyANGxp-Attachment.pdf. Accessed July 29, 2010.
  6. Belsky J Fearon RMP. Precursors of attachment security. In: Cassidy J, Shaver, PR, eds. Handbook of Attachment: Theory, research, and clinical applications. New York, NY: Guilford Press; 2008:295-316.
  7. NICHD Early Child Care Research Network. Child care and mother-child interaction in the first 3 years of life. Developmental Psychology 1999;35(6):1399-1413.
  8. NICHD Early Child Care Research Network. The effects of infant child care on infant-mother attachment security: Results of the NICHD Study of Early Child Care. Child Development 1997;68(5):860-879.
  9. Hayes CD, Palmer JL, Zaslow MJ, eds. Who cares for America’s children? Child care policy for the 1990s. Washington, DC: National Academy Press, 1990.
  10. Friedman SL, Boyle DE. Attachment in US children experiencing nonmaternal care in the early 1990s. Attachment & Human Development 2008;10(3):225-261.
  11. NICHD Early Child Care Research Network. The effects of infant child care on infant-mother attachment security: Results of the NICHD Study of Early Child Care. Child Development 1997;68(5):860-879.
  12. Thompson RA. Measure twice, cut once: Attachment theory and the NICHD Study of Early Child Care and Youth Development. Attachment & Human Development 2008;10(3):287-297.
  13. Raikes HA, Thompson RA. Links between risk and attachment security: Models of influence. Applied Developmental Psychology 2005;26(4):440-445.

Para citar este artículo:

Thompson RA. Los orígenes de la seguridad de apego en la guardería: Comentarios sobre Belsky. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Bennett J, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. https://www.enciclopedia-infantes.com/cuidado-infantil-educacion-y-cuidado-en-la-primera-infancia/segun-los-expertos/los-origenes-de-la. Publicado: Agosto 2010 (Inglés). Consultado: 03/08/2021.