[Archivado] Los Jardines Infantiles y su Impacto en Niños (0-2). Comentario sobre Belsky, Howes, y Owen


Stockholm Institute of Education, Suecia
(Inglés). Traduccíon: enero 2010

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Introducción

Tres investigadores de renombre han escrito artículos para el Centro de  Excelencia para el Desarrollo de la Infancia Temprana (Centre of Excellence for Early Childhood Development, CEECD) sobre el cuidado infantil y su impacto en los niños pequeños de 0 a 2 años de edad. Este tema ha generado gran debate tanto en el público e investigadores como en una vasta proporción de madres con niños pequeños que trabajan actualmente fuera del hogar, ya sea por opción o por necesidad. Por lo tanto, muchos padres están preocupados por las siguientes interrogantes:

  1. ¿Que debería hacer con mi hijo cuando no estoy en casa?
  2. ¿Se verá perjudicado mi hijo si trabajo fuera de la casa?

Durante los últimos 50 años estas preguntas han sido el centro de las preocupaciones, tanto de científicos como de los padres y hasta ahora no han surgido respuestas claras. Un autor ha revisado la investigación especializada durante los últimos 25 años.1-7 En los primeros años de investigación, a los padres se les proporcionaba información basada en teorías más que en hechos científicos8,9; éstas señalaban que era perjudicial separar a un niño de su madre antes de cumplir los 3 años.

No obstante, investigadores de un sinnúmero de países no estaban conformes con las  respuestas a las preocupaciones de los padres; de ahí que se hayan realizado muchos estudios para obtener información más definitiva al respecto. Pese a sus esfuerzos, durante mucho tiempo no hubo pruebas que avalaran la afirmación relativa a que el jardín infantil podía beneficiar o perjudicar a los niños.

A fines de la década de 1980 y a comienzos de 1990,  se publicó en Suecia información que mostró que las primeras experiencias de los centros abiertos podían realmente beneficiar a los más pequeños.10-13  No obstante, los resultados fueron contrarios a muchas de las expectativas. Los investigadores estadounidenses en particular fueron forzados a adoptar una visión más ecológica sobre estos centros abiertos. Ya no era un tema de apoyar esta opción o no; tampoco era una simple duda sobre la edad de ingreso. Para entender las diferencias de los resultados entre las investigaciones estadounidenses y suecas, fue necesario tomar en cuenta otras variables. La alta calidad del centro de cuidado sueco fue citada por los investigadores estadounidenses para explicar las diferencias en los resultados. Sin embargo, hay otras explicaciones probables, las que se expondrán más adelante.

Investigación y Conclusiones

La mayoría de las investigaciones se ha llevado a cabo con grupos muy reducidos de niños a los que se les ha realizado seguimiento sólo durante unos pocos años. Desgraciadamente, este tipo de investigaciones genera problemas graves. Primero, al trabajar con grupos pequeños de investigación, es difícil saber cómo extrapolar los resultados obtenidos con la población general. Segundo, no es posible afirmar  algo sobre los efectos del cuidado infantil a largo plazo.

En un esfuerzo para superar estos problemas, el NICHD desarrolló un proyecto de investigación a gran escala. El estudio realizó el seguimiento de 1.274 madres y el desarrollo de sus hijos, los que habían cambiado varias veces de cuidadores. Cada niño había recibido cuidados desde muy pequeño. Los datos publicados abarcan hasta los 4½–5 años de edad. Este es un equipo impresionante, que cuenta con los 25 investigadores más reconocidos de los Estados Unidos. Otros proyectos de investigación también han involucrado a un número significativos de profesionales. Por ejemplo, un estudio 14 realizó el seguimiento de 733 niños de 4 a 8 años de edad y otro a 414  niños, de 14 meses a 4 años 5 meses de edad.15

Las investigaciones de dos de los autores —Belsky y Tresch Owen— dependieron considerablemente de los datos publicados en los artículos del Estudio del  NICHD, en tanto que Howes también recurrió a otras fuentes. Sus conclusiones son relativamente similares. Todos concuerdan en que las experiencias tempranas en el jardín infantil pueden ser positivas para el desarrollo lingüístico y cognitivo de los niños. Por otro lado, el cuidado de baja calidad y los períodos prolongados de tiempo con el proveedor del cuidado puede poner en peligro la calidad de la interacción con sus madres. Belsky en particular, incluye estos puntos y menciona un riesgo del desarrollo digno de atención, aunque de resultados modestos. Esta posición es congruente con publicaciones anteriores, sin embargo, las advertencias sobre los riesgos del desarrollo son mucho menos rígidas en este documento que en artículos anteriores.

Los tres autores concuerdan que el cuidado infantil de calidad es importante, pero ninguno intenta definir lo que podría significar este término.

Además, estos artículos presentan algunos problemas: se basan sólo en estudios estadounidenses. Por lo tanto, no hay información sobre lo que pueden significar los cuidados para el desarrollo infantil en países que han optado por apoyar a las familias de otras formas y con otros tipos de servicios. Por ejemplo, en Suecia se considera el cuidado infantil como parte del sistema educacional desde los primeros años de vida, y el personal está constituido por docentes de escuela primaria con tres años de capacitación universitaria o por cuidadores con entrenamiento vocacional de tres años de duración. De ese modo, el sistema sueco garantiza un alto nivel de calidad en el cuidado de niños. 

Otro problema es el corto período de seguimiento en los estudios citados por los autores. Incluso si alguno de los niños mostró algún problema conductual o disciplinario tras recibir estos cuidados, se carece de información sobre la duración potencial de estos efectos. Más aún, algunos impactos se pueden manifestar con posterioridad. El efecto durmiente puede ser positivo o negativo. 

En los estudios de mi autoría, se encontró que los efectos positivos sobre el desarrollo social no se revelaron hasta la preadolescencia, cuando cobraron gran importancia.

Implicancias para las Políticas y los Servicios

Los autores antes mencionados señalan la importancia del mejoramiento de la calidad del cuidado infantil. Belsky también sugiere que se adopten otras medidas (prolongar la licencia parental, introducir subvenciones tendientes a mejorar la calidad del servicio, programas accesibles económicamente). Al respecto, pese a estar de acuerdo con estas recomendaciones, se agregarían otras basadas en la experiencia del sistema sueco.

En Suecia, el concepto de apoyo familiar tiene una connotación muy amplia. Un aspecto importante es que los padres deberían tener posibilidades de quedarse en el hogar con sus hijos cuando ellos necesitan permanecer con la madre o el padre en casa (cuando el niño es muy pequeño o está enfermo). Lo anterior explica la pertinencia de la extensión de la licencia parental hasta los 12 meses (con financiamiento estatal equivalente al 80% del sueldo). Otra medida es la posibilidad para uno de los padres de quedarse en la casa si el niño se enferma durante los años de preescolar, recibiendo el mismo sueldo que para la licencia parental. Esto significa que los padres pueden sentirse seguros y relajados sobre el cuidado de sus niños y ser mejores padres en el hogar. También cabe destacar que los servicios de pediatría son gratuitos, junto con un sinnúmero de otras medidas.

Al respecto, algunos lectores pueden preguntarse: “¿Podemos realmente gastar tanto dinero en nuestros niños?” Mi respuesta es la siguiente: es preferible que gastemos este dinero ahora o tendremos que pagar diez veces más para enfrentar todos los problemas que se pueden producir posteriormente, como consecuencia de un sistema de protección familiar deficitario.13

Referencias

  1. Belsky J. Two waves of day care research: Developmental effects and conditions of quality. In: Ainslie RC, ed. The child and the day care setting: qualitative variations and development. New York, NY: Praeger; 1984:1-34.
  2. Belsky J. Infant day care: A cause for concern? Zero to Three 1986;7(1):1-7.
  3. Belsky J. Risks remain. Zero to Three 1987;7(3):22-24.
  4. Belsky J. The "effects" of infant day care reconsidered. Early Childhood Research Quarterly 1988;3(3):235-272.
  5. Belsky J. Emanuel Miller Lecture: Developmental risks (still) associated with early child care. Journal of Child Psychology and Psychiatry and Allied Disciplines 2001;42(7):845-859.
  6. Belsky J, Steinberg LD. The effects of day care: A critical review. Child Development 1978;49(4):929-949.
  7. Belsky J, Steinberg LD, Walker A. The ecology of day care. In: Lamb M, ed. Child rearing in nontraditional families. Hillsdale, NJ: Erlbaum; 1981:71-116.
  8. Ainsworth MDS, Blehar MC, Waters E, Wall S. Patterns of Attachment. Hillsdale, NJ: Lawrence Erlbaum Associations; 1978.
  9. Mahler MS, Pine F, Bergman A. The psychological birth of the human infant: symbiosis and individuation. London: Hutchinson; 1975.
  10. Andersson BE. Effects of public day-care: A longitudinal study. Child Development 1989;60(4):857-866.
  11. Andersson BE. Effects of day-care on cognitive and socioemotional competence of thirteen-year-old Swedish schoolchildren. Child Development 1992;63(1):20-36.
  12. Andersson BE. Long-term effects of early day care in relation to family type and children's gender. In: Borge AIH, Hartmann E, Strøm S, eds. Day care centers: Quality and provision. Oslo: National Institute of Public Health; 1994:102-113.
  13. Andersson BE. Public policies and early childhood education. European Early Childhood Education Research Journal 1994;2(2):19-32.
  14. Peisner-Feinberg ES, Burchinal MR, Clifford RM, Culkin ML, Howes C, Kagan SL, Yazejian N. The relation of preschool child care quality to children's cognitive and social developmental trajectories through second grade. Child Development 2001;72(5):1534-1553.
  15. Howes C, Phillips DA, Whitebook M. Thresholds of quality: Implications for the social-development of children in center-based child care. Child Development 1992;63(2):449-460.

Para citar este artículo:

Andersson BE. [Archivado] Los Jardines Infantiles y su Impacto en Niños (0-2). Comentario sobre Belsky, Howes, y Owen. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Bennett J, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. https://www.enciclopedia-infantes.com/cuidado-infantil-educacion-y-cuidado-en-la-primera-infancia/segun-los-expertos/los-jardines. Publicado: Noviembre 2003 (Inglés). Consultado el 24 de febrero de 2024.

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