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¿Por qué es importante?  

Los padres llenan múltiples roles en la vida de sus hijos, incluyendo el papel de cuidador, maestro, enfermera, nutricionista, y guía moral. Sin embargo, los padres no siempre son capaces de coordinar todas estas funciones o de proporcionar todos los recursos para satisfacer las necesidades de sus hijos. Como resultado, la mayoría de los padres piden ayuda a una variedad de servicios (por ejemplo salud, educación, cuidado de niños, servicios de apoyo familiar social u otro). Sin embargo, los resultados del desarrollo varían en función del grado en que estos servicios se integran entre sí para formar un sistema coherente al que las familias puedan acceder fácilmente. En concreto, la fragmentación de los servicios a menudo resulta en una falta general de coherencia para los niños y las familias. Cuando los niños son vistos por varios proveedores de servicios, no es raro que los padres reciban consejos mixtos y contradictorios que limitan la eficacia de estos servicios. Por otra parte, los servicios integrados son más adecuados para satisfacer las necesidades de los niños ofreciéndoles a ellos y a sus familias una variedad de servicios de apoyo. Teniendo en cuenta que el éxito académico de los niños depende no sólo de su desarrollo cognitivo, sino también en su desarrollo físico, social y bienestar emocional, los programas que coordinan las respuestas a través de todos estos componentes producen los mejores resultados. Del mismo modo, las políticas que integran el cuidado de los niños y la educación, producen experiencias más coherentes para los niños y programas de mejor calidad.

¿Qué sabemos?

Durante la última década, muchos programas que ofrecen servicios integrados para la primera infancia se han implementado en todo el mundo. La mayoría de ellos fueron creados con el fin de: 1) mejorar la salud infantil y el desarrollo general; 2) proporcionar apoyo a las familias; 3) reducir las brechas en la preparación escolar; y 4) reducir los resultados negativos asociados a la vida en los barrios pobres. Early Head Start, Sure Start, Better Beginnings, Better Futures, y Toronto First Duty son ejemplos de ambos programas de gobierno de amplia escala y proyectos de demostración, que también han sido objeto de evaluación en estudios científicos anteriores.

Early Head Start

Early Head Start es un programa federal estadounidense creado en 1995 con el fin de servir a las mujeres embarazadas y las familias de bajos ingresos con niños menores de tres años de edad. Este programa ofrece servicios de desarrollo infantil de alta calidad a través de visitas a domicilio, cuidado de niños con base en los centros, y manejo de casos. Integra la programación de dos generaciones y tiene como objetivo establecer asociaciones con la comunidad para aumentar la disponibilidad de servicios a las familias. Los beneficios resultantes de la aplicación de este programa incluyen la mejora en el desarrollo socio-emocional de los niños a partir de los dos años.

Sure Start Local Programs (SSLPs)

Los programas locales Sure Start han agrupado servicios sociales, de salud y educativos para ayudar a los niños pobres menores de cinco años y sus familias en Inglaterra desde 1999. Con el tiempo el mandato de integrar estos servicios se ha fortalecido, evolucionando desde una variedad de redes comunitarias hacia centros infantiles más coherentes. La evidencia sugiere que una mayor integración conduce a mayores beneficios. Varios resultados positivos de desarrollo se han encontrado para todos los sectores de la población que vive en zonas SSLPs, incluida la mejora en la salud del niño a los cinco años (por ejemplo lesiones e infecciones respiratorias menos severas), así como varios aspectos del funcionamiento de la escuela. En cuanto a la familia, las madres reportaron una mayor satisfacción con la vida y la mejora de la crianza.

Better Beginnings, Better Futures (BBBF)

BBBF es un proyecto que examinó el impacto de los servicios integrados en ocho comunidades en desventaja económica en la provincia de Ontario, Canadá. Fue diseñado para reducir los problemas emocionales y de comportamiento en los niños (0-8 años) y para fortalecer la capacidad de los padres para satisfacer las necesidades de sus hijos. Una variedad de servicios de alta calidad se le ofreció a los niños y sus familiares, incluidos los servicios sociales, de salud, educación, y apoyo a la familia. En términos de impacto, la creación de asociaciones con proveedores de servicios comunitarios aumentó la visibilidad y el financiamiento de los programas. También aumentó las colaboraciones entre los proveedores de servicios que a su vez dieron lugar al desarrollo de nuevos ajustes para ofrecer servicios a los niños y las familias. Los resultados de desarrollo positivos se encontraron en los niños de 4 a 8 años y sus familias.

Toronto First Duty Project (TFD)

TFD es un proyecto que comenzó en el año 2001 para probar el impacto de integrar el jardín infantil, el cuidado de los niños y los servicios de apoyo para los padres en un único programa para niños preescolares (0 a 6 años de edad) y sus familias en el área metropolitana de Toronto. Los impactos positivos de este proyecto incluyen un aumento de la participación de los padres en la escuela y una disminución del estrés de los padres debido a las frecuentes negociaciones entre el jardin infantil y los ajustes en el cuidado de los niños. Además, el desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños mejoró cuando se utilizaron estos servicios integrados de manera frecuente.

¿Qué podemos hacer?  

Para que los programas sean eficaces (es decir, capaces de producir los resultados esperados) y parte de un sistema coherente, algunos aspectos importantes deben ser aplicados y tenidos en cuenta. En primer lugar, los miembros de la comunidad necesitan desarrollar objetivos comunes para guiar sus actividades de asociación. En segundo lugar, dado que las colaboraciones a través de agencias proporcionan los mejores resultados, los proveedores de servicios no deben trabajar de forma independiente, sino más bien tratar de establecer relaciones de colaboración con otras organizaciones de la comunidad (por ejemplo, mediante el intercambio de información). Esto ayudará a los servicios públicos y profesionales a ser más consistentes. Del mismo modo, los proveedores de diferentes sectores (educación, salud, nutrición, apoyo a la familia, etc.) deben ser capaces de derivar a los niños y sus padres  hacia los servicios fuera de su ámbito profesional. En consecuencia, también se deben coordinar con otros proveedores de servicios cuando atienden al mismo niño y su familia. Por último, los proveedores de servicios deben tener en cuenta que poner los servicios a disposición no es suficiente. Específicamente, los servicios también necesitan ser asequibles, accesibles y activos en cuanto a la difusión con el fin de que las familias estén atentas y puedan beneficiarse de estos servicios.  Algunas familias pueden carecer de los recursos o se enfrentan a circunstancias sociales / económicas que impiden que puedan beneficiarse de estos servicios. Por lo tanto, la coordinación entre los servicios y el desarrollo de estrategias para reducir las barreras de acceso a los servicios son dos aspectos importantes para privilegiar antes de implementar un programa. La evaluación de la aplicación y el seguimiento continuo de la difusión necesitan ser incorporadas. Por último, la integración a nivel comunitario requiere el apoyo del sistema en forma de apoyo a los programas y las políticas de los diferentes niveles de gobierno.

Para citar este artículo:

Servicios Integrados de Desarrollo de la Primera Infancia: Síntesis. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Corter C, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/servicios-integrados-de-desarrollo-de-la-primera-infancia/sintesis. Actualizado: Enero 2017. Consultado: 15/10/2019.