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Fomentando las Relaciones de Pares entre Niños Pequeños: Comentarios sobre Odom, Manz y McWayne, y Bierman y Erath

Michael J. Guralnick, PhD

University of Washington, EE.UU.

Enero 2005 (Inglés). Traduccíon: febrero 2011

Introducción

El establecer relaciones con pares constituye una de las tareas las más importantes e implica un enorme desafío para la primera infancia. Estos vínculos no sólo contribuyen significativamente al bienestar interpersonal actual y futuro, sino que también fomentan diversos aspectos del desarrollo.1  Los niños deben  recurrir a todos sus recursos evolutivos para establecer procesos de regulación emocional y de información social que les permita funcionar de una forma socialmente competente con sus pares.2 Sin embargo, esta función evolutiva tiene grandes posibilidades de ser interrumpida. Los trastornos en cualquier campo del desarrollo (cognitivo, afectivo) o las circunstancias familiares problemáticas (pobreza, depresión materna) son propensas a afectar procesos relevantes y a interferir con el propio desarrollo de la competencia social de pares. Junto con ello, a afectar negativamente la calidad de las relaciones con compañeros de aula.3 En contraste con las interacciones con  los padres y otros adultos protectores, el hecho que los pares detecten fácilmente las dificultades de la competencia de un igual y responder en consecuencia (a través del rechazo, ignorándolo o  evitándolo) crea potencialmente un ciclo de relaciones difíciles para los niños vulnerables. El desafío en este campo es comprender las diversas fuerzas y complejas que influyen en la competencia social de los pares y utilizar este conocimiento para desarrollar programas de intervención y prevención adecuados.

Cada uno de los autores de los artículos sobre las relaciones entre pares ha brindado importantes perspectivas en el tema. Manz y McWayne se enfocan en los problemas especiales que enfrentan los niños provenientes de familias de escasos recursos; Bierman y Erath nos informan sobre un rango de modelos de programas para fomentar el desarrollo socio emocional de los niños; y Odom considera los problemas particulares de los pequeños con discapacidades. En conjunto, estos artículos constituyen  una síntesis seria y actual de las relaciones entre pares en y refuerzan el campo para abordar este complejo problema.

Investigación y Conclusiones

En su artículo sobre intervenciones para mejorar las relaciones entre pares en niños de familias de escasos ingresos,  Manz y McWayne presentan un argumento convincente para otorgarle una alta prioridad a esta área de desarrollo. Los autores también señalan correctamente las fallas de muchas intervenciones, y si existen o no orientaciones más cognitivas o didácticas para producir efectos esperados. A la vez, se realzan las dificultades para lograr la generalización de habilidades en diversos ambientes cotidianos.

Para muchos niños de escasos recursos, Manz y McWayne sugieren que esta situación se puede mejorar mediante intervenciones más sensibles a los antecedentes culturales y objetivos infantiles. Pese a ser un tema importante, ha sido escasamente considerado por los estudios en la materia. También sugieren  una combinación de alianzas entre personas claves (por ejemplo, los padres) para crear estrategias de intervención culturalmente pertinentes para producir enfoques de intervenciones significativas y cuidadosas y utilizar las capacidades de otros niños con más capacidades, puede ser valioso. Su propuesta para promover la participación familiar es crucial, debido especialmente al aumento del conocimiento de los vínculos de pares y familia.4 Los resultados tempranos apoyan esta posición. Pese a que cuando las intervenciones orientadas a pares con mayores capacidades sociales se desarrollen en ambientes naturales, el cuidado no debe producir una relación irregular entre los niños: en primer lugar, porque no es compatible con el carácter igualitario de las relaciones entre pares.5,6 Más aún, para complementar este enfoque, es importante considerar las necesidades de los pares en un contexto incluso más amplio a nivel ecológico y evolutivo. Los agrupamientos por similares características familiares pueden aumentar el riesgo de relaciones precarias entre los pares debido a la creación de estresares, perjudiciales para el desarrollo de esta área.3 Las evaluaciones sensibles pueden identificar estos factores y conducir al desarrollo de intervenciones integrales con el niño, la familia y la comunidad.

El artículo de Bierman y Erath hace pensar ampliamente sobre los programas para promover el desarrollo emocional y social de los niños en edad preescolar. Los autores hacen una importante distinción entre los programas universales, diseñados para promover competencias emocionales y sociales  previstas para todos los niños, y programas diseñados para niños en riesgo o para aquéllos que exhiben problemas en esta área del desarrollo. Los dos primeros tienen un carácter preventivo, en tanto que los últimos presentan una mejor conceptualización en el contexto de la intervención temprana. Claramente, esta importante sugerencia organizacional implica un mayor desafío para nuestros sistemas de servicios educativos y aquéllos relativos al tema. Los beneficios y costos para la implementación de programas universales deben ser analizados, a la vez de identificar cuidadosamente los factores de riesgo de una forma adecuada cultural y evolutivamente.7 Como subrayan estos autores, numerosas preguntas de investigación que pueden informar de prácticas clínicas y educativas, siguen sin respuesta. Si bien la investigación relevante sobre las  intervenciones en agresividad y rechazo de pares se ha llevado a cabo,8 se necesita urgentemente la realización de ensayos clínicos aleatorios adicionales, especialmente para intervenciones preventivas con niños pequeños.9 Lo anterior es igualmente cierto con respecto a niños cuyos problemas de competencias son menos aparentes, como los preescolares socialmente retraídos. Una vez más, los temas clave se enfocan en la generalización de resultados y la importancia de contar con programas integrales, incluyendo aquéllos que contemplan la participación de los padres.

El artículo de Odom nos orienta cuidadosamente hacia los numerosos problemas que enfrentan los niños con discapacidades para desarrollar habilidades y competencias sociales adecuadas, así como para crear nuevas amistades. Un tema importante, que Odom señala, es cuan importante es para esta área de trabajo el reconocer la enorme diversidad de este grupo de niños con las discapacidades identificadas. Para una mejor comprensión, esta variable requiere atender a programas enfocados en subgrupos de niños cuidadosamente determinados. Pese a que la carencia de ensayos clínicos aleatorios para la mayor parte de los subgrupos de niños discapacitados y de las limitaciones intrínsecas de diseños con una sola materia de investigación producen conclusiones sólidas en relación a la efectividad, difíciles de establecer en este tiempo. Sin embargo, como resalta Odom, existen muchos resultados alentadores. El autor también sugiere que las intervenciones para promover las competencias entre pares y apoyar la creación de nuevas amistades se desarrollan mejor en el contexto de programas inclusivos. Ello es coherente desde una perspectiva filosófica, así como para reflejar el hecho que los niños con desarrollo normal pueden estimular un mayor nivel de interacción social que aquéllos con discapacidades.10 Sin embargo, a la vez, el mejoramiento de la competencia social de pares entre niños pequeños con problemas (opuestas al aumento de los niveles de interacción social) ha sido más elusivo. De ahí que una orientación ecológica – evolutiva más amplia bien pueda ser necesaria para el sustancial número de niños con trastornos que presentan problemas de competencia con sus pares. Existe una base de conocimiento diseñada desde la ciencia evolutiva del desarrollo normativa y la ciencia del desarrollo del riesgo y la discapacidad que permite la realización de ensayos clínicos aleatorios para subgrupos de niños con problemas. La evidencia preliminar sugiere el valor y la viabilidad de tal perspectiva.11

Implicaciones para el Desarrollo y los Servicios

Estos tres artículos sobre las relaciones entre pares han producido un trabajo de maestría que realza la importancia de este campo de desarrollo en las vidas de los niños, los diversos problemas detectados por niños pequeños en el desarrollo de competencias que les permitan establecer relaciones significativas con sus pares, y los prospectos para el diseño y la implementación de programas de prevención e intervención efectivos. Esta preocupación deja en claro que nuestro campo debe dedicar mucho más de sus recursos materiales e intelectuales a este dominio de desarrollo. Los temas de sistemas sustanciales deben ser orientados a diseñar programas comunitarios que sean valiosos desde una perspectiva de la prevención, así como las iniciativas más intensivas para aquéllos que exhiben dificultades en el desarrollo con sus compañeros. A la vez, los aspectos relacionados con la medición, identificación de niños en riesgo o implementación son importantes, así como los diversos problemas de recursos y prácticas que existen en términos de incluir estos programas en el sistema de la primera infancia. Una sensibilización del papel fundamental  de las familias presenta un desafío adicional, ya que la versatilidad  es un elemento esencial de éxito. Según lo anterior, los sistemas de los servicios bien pueden beneficiar el establecimiento de un marco de desarrollo general que sea aplicable a los niños con y sin discapacidades; uno que reconozca plenamente las amplias influencias ecológicas de las relaciones entre pares y los procesos de información social y regulación emocional que sean relevantes. En este marco, las preguntas de investigación fundamentales deben orientarse utilizando una selección de metodologías que, en última instancia, proporcionarán programas de intervención y prevención efectivos para fomentar las relaciones entre pares.

Referencias

  1. Rubin KH, Coplan RJ, Nelson LJ, Cheah CSL, Lagace-Seguin DG. Peer relationships in childhood. In: Bornstein MH, Lamb ME, eds.  Developmental psychology: An advanced textbook.4th ed. Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum Associates; 1999:451-501.
  2. Guralnick MJ.  Family and child influences on the peer-related social competence of young children with developmental delays. Mental Retardation & Developmental Disabilities Research Reviews 1999;5(1):21-29.
  3. Guralnick MJ, Neville B. Designing early intervention programs to promote children's social competence. In: Guralnick MJ, ed. The effectiveness of early intervention. Baltimore, Md: P.H. Brookes; 1997:579-610.
  4. Ladd GW, Pettit GS. Parenting and the development of children's peer relationships. In: Bornstein MH, ed. Practical issues in parenting. 2nd ed.  Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum Associates; 2002:269-309. Handbook of parenting; vol 5.
  5. Hartup WW, Sancilio MF. Children's friendships. In: Schopler E, Mesibov GB, eds. Social behavior in autism.New York, NY: Plenum Press; 1986:61-79.
  6. Hartup WW. The company they keep: Friendships and their developmental significance. Child Development 1996;67(1):1-13.
  7. Bennett KJ, Lipman EL, Racine Y, Offord DR. Do measures of externalising behaviour in normal populations predict later outcome?: Implications for targeted interventions to prevent conduct disorder. Journal of Child Psychology & Psychiatry & Allied Disciplines 1998;39(8):1059-1070.
  8. Bierman KL. Peer rejection: developmental processes and intervention strategies. New York, NY: Guilford Press; 2004.
  9. Domitrovich CE, Greenberg MT. Preventive interventions with young children: Building on the foundation of early intervention programs. Early Education and Development 2004;15(4):365-370.
  10. Guralnick MJ, Connor RT, Hammond, M, Gottman JM, Kinnish K. Immediate effects of mainstreamed settings on the social interactions and social integration of preschool children. American Journal on Mental Retardation 1996;100(4):359-377.
  11. Guralnick MJ, Connor RT, Neville B, Hammond MA. Promoting the peer-related social development of young mildly delayed children: Effectiveness of a comprehensive intervention. Under review

Para citar este artículo:

Guralnick MJ. Fomentando las Relaciones de Pares entre Niños Pequeños: Comentarios sobre Odom, Manz y McWayne, y Bierman y Erath. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Boivin M, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/relaciones-entre-pares/segun-los-expertos/fomentando-las-relaciones-de-pares-entre-ninos-pequenos. Publicado: Enero 2005 (Inglés). Consultado: 26/06/2019.