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Programas de Apoyo Parental y Resultados en los Niños

Barbara Dillon Goodson, PhD 

Abt Associates Inc, EE.UU.

Diciembre 2014, 3a ed. (Inglés). Traducción: julio 2017

Introducción

Los programas de apoyo a los padres en la crianza de los niños, han venido implementándose desde hace más de un siglo, con diversos objetivos para las familias y tipos de servicios. Actualmente, hay decenas de miles de dichos programas, la mayoría de ellos se implementa sólo a pequeña escala, a nivel local y desde una perspectiva comunitaria que beneficia simultáneamente sólo a un pequeño número de familias. Los programas de apoyo parental no comparten una intervención uniforme, pero sí tienen un objetivo común: mejorar la calidad de vida de los niños, y tienen una estrategia común: causar un impacto positivo en los niños mediante cambios en las actitudes, conocimientos y/o conductas de los padres. Aunque la mayoría de dichos programas atiende a todas las familias de una comunidad, hace poco más de una década que las intervenciones de apoyo a los padres han ido gradualmente aumentando en hogares cuyos niños son potencialmente propensos a obtener bajos resultados, debido a situaciones de pobreza u otros factores de riesgo familiares. Los programas de apoyo a las familias en riesgo se han centrado en ayudar a éstas a reducir y manejar el estrés que pone en riesgo el bienestar de los niños. 

Materia

Existe un consenso general en torno a que a los padres les preocupa decisivamente el desarrollo y desempeño de sus niños. Datos obtenidos de estudios simultáneos, así como cientos de estudios correlativos, han asociado las múltiples dimensiones de la conducta parental a diferentes indicadores de resultados en el niño.1,2 En este mismo sentido, otras investigaciones en la materia han demostrado la relación existente entre las prácticas parentales y el estatus socio-económico familiar. Estas investigaciones sobre el papel crucial que juega la conducta parental en el desarrollo de los niños han constituido los supuestos teóricos para las intervenciones de apoyo a los padres. Dichos programas buscan tener injerencia en los resultados de los niños, generando cambios en los padres a través de una variedad de apoyos prácticos y sociales, incluyendo el manejo de casos que asocian las familias a los servicios, educación sobre desarrollo infantil y las prácticas parentales, así como el apoyo social a través de las relaciones con el personal de servicio y con otros padres. Algunos programas para familias de escasos recursos también se focalizan en el  mejoramiento de la auto sustentabilidad de las familias, así como en proporcionarles  apoyo para continuar sus estudios, encontrar trabajo o demorar embarazos futuros. 

Problemas 

Existe abundante investigación sobre conducta parental relativa a la salud y desarrollo infantil. Recientemente, Brooks-Gunn sintetizó los avances en la materia al mostrar que la estimulación del lenguaje y los materiales de aprendizaje en el hogar son las prácticas más ligadas al apresto, vocabulario y logros escolares; en cambio, las estrategias de disciplina parental están más asociadas a resultados emocionales y sociales tales como mejoramiento conductual, control de impulsos y atención infantil3. Es decir, las prácticas que buscan imponer un tipo de disciplina rígida pueden afectar negativamente el aspecto emocional y el desempeño social de los niños, en relación a dificultar su adquisición de habilidades para desarrollar relaciones sociales sostenibles, así como considerar las necesidades y los sentimientos de otros, controlar y dirigir sus impulsos, y centrar su atención en planificar y completar sus tareas satisfactoriamente. La evidencia señala que el apoyo parental a la adaptación de los niños en la escuela  se relaciona a los logros educacionales de estos últimos.4,5

Por otra parte, no hay unanimidad sobre la solidez de la evidencia en cuanto a la efectividad de los programas de apoyo parentales y los resultados en los niños, fundamentalmente por la escasez de estudios confiables, pues es muy frecuente encontrar sesgos de diferentes tipos. La pregunta queda abierta: es posible cambiar las creencias, actitudes y/o conductas de los padres a través de programas parentales; y, de ser así, si se traducirían estas transformaciones en un mejoramiento de los resultados de los aprendizajes para los niños.

Contexto de la Investigación 

Hasta ahora, no hay evidencias contundentes que apoyen la efectividad de los programas de apoyo parental en los resultados en los niños, a consecuencia de la calidad, más que la cantidad,  de los estudios de evaluación realizados. Sólo un número reducido de ellos ha utilizado metodologías confiables, ya sea en experimentos en los cuales las familias han sido asignadas aleatoriamente para recibir o no apoyo parental sistemático, o con diseños cuasi experimentales y grupos de comparación construidos adecuadamente. Además, existe contundente evidencia sobre la preparación cognitiva escolar de los niños, lo que puede deberse a la existencia de mediciones tipificadas y estandarizadas en esta área, o relacionadas a un sólido interés en la preparación cognitiva escolar y sus logros académicos posteriores. La ausencia de evidencia convincente de las investigaciones efectuadas ha dejado la puerta abierta a diferentes interpretaciones sobre la efectividad de estos programas y los resultados alcanzados.  

Preguntas Clave de Investigación 

La brecha entre los programas de apoyo parental y los resultados obtenidos en los niños tiene una serie de eslabones, comenzando por los programas sólidamente implementados y los niveles adecuados de participación de los padres. No obstante, más allá de estos indicadores, necesarios pero insuficientes, se asume que los resultados  alcanzados en los niños están mediados por los cambios que el programa produce en los padres. Así, la primera pregunta sobre su impacto es si el programa de apoyo parental ha significado una  transformación en las actitudes y conductas de los padres. De ser así, la siguiente pregunta de investigación consiste en si las modificaciones parentales han influido en el desarrollo cognitivo, emocional y social infantil. Una tercera pregunta, especialmente difícil de responder, pero de indudable interés para los profesionales en esta área, implica el indagar cuáles tipos de programas son los más efectivos, y si es posible encontrar elementos comunes entre ellos, tales como tipos de servicios, de personal, métodos o forma de suministro de servicios, etc. Sin embargo, la pregunta de investigación de mayor complejidad se relaciona a qué tipo de programa funciona para quienes. Y, en consecuencia, si existen tipos de apoyos parentales más efectivos para los diferentes tipos de niños y familias. 

Resultados de Investigaciones Recientes 

Un meta-análisis exhaustivo sobre los efectos de los programas de apoyo parental que concentra datos de resultados de más de 200 programas realizados6 demuestra  que los efectos promedio en los padres varían según el área de medición. El mayor efecto fue en la conducta parental y los conocimientos parentales, donde el promedio de la magnitud del efecto fue .24 (un cuarto de la desviación estándar en la escala de medición de resultados). En  relación a los efectos en el funcionamiento de la familia y la salud mental de los padres el resultado fue menor, con un promedio inferior a .20. La medición de este efecto se realizó bajo la fuerte influencia de un número de programas que mostraron impactantes resultados. 

A través de las evaluaciones, la magnitud del impacto osciló entre 0-.15 de una desviación estándar. El principal efecto promedio alcanzó a 20%- 25% de los programas que tuvieron magnitudes de efectos mayores a .5 (lo cual se considera un efecto moderado a grande). Al igual que los anteriores, los programas de apoyo parental también produjeron efectos significativos en los niños, tanto en el plano cognitivo como en el  socioemocional. Dichos efectos presentaron diferencias en diversos niveles de medición: en el ámbito socioemocional, el efecto promedio fue .22, en tanto que en el desarrollo cognitivo el impacto alcanzó a .29, siendo ésta el área en la que se produjeron mayores impactos debido a los programas de preescolares (promedio=.39 desviación estándar). Sin embargo, la mayoría de estos  programas mostraron efectos poco significativos en cuanto a los resultados en los niños, variando entre  0-.15 de una desviación estándara

El hecho de que un pequeño porcentaje de programas de apoyo parental tuviese efectos significativos en tanto que los otros no hace cuestionarse si estos efectivos programas tienen o no elementos en común. El meta-análisis sugiere, además, que los programas con efectos más impactantes en el desarrollo social y emocional infantil presentan tres características en común: (a) se centran en los niños con necesidades especiales, identificadas por los padres, tal como un desorden conductual o de comportamiento o retraso en el desarrollo (confirmado también por Brooks-Gunn1); (b) el programa trabaja con personal profesional en vez de recurrir a capacitadores semi profesionales; o (c) el programa brinda oportunidades para que diferentes padres se conozcan y se realicen iniciativas tendientes al apoyo entre pares, como parte de la metodología del servicio. En general, el manejo de casos, como, por ejemplo, ayudar a los padres a identificar y a acceder a los  servicios requeridos, no constituyó una estrategia efectiva. Probablemente, lo anterior sea debido a que los servicios apropiados pueden no estar disponibles (por ejemplo, los de salud mental o de mejoramiento de viviendas). 

Este meta-análisis reveló también que los programas que combinan servicios de apoyo parental  y educación temprana, obtienen efectos más duraderos que el promedio tanto sobre los padres como sobre los hijos. Los hallazgos de este meta-análisis, que han sido corroborados por la evidencia, señalan que una parte considerable de las intervenciones de la educación infantil temprana que han probado tener efectos a largo plazo proporcionan servicios de apoyo al niño y sus padres.7,8,9

Los mayores impactos de estos programas, que combinan el trabajo con los padres y con los servicios directos de educación para niños,  plantean la interrogante de cuál de estos componentes es la causa de su éxito: si el apoyo parental o la educación infantil temprana.  Los análisis realizados sobre los logros de un programa intensivo de desarrollo temprano para recién nacidos con bajo peso y sus padres (el Programa de Desarrollo y Salud Infantil/Infant Health and Development Program) sugieren que los efectos cognitivos para los niños se mediaron a través de los efectos en los padres, y éstos explicaron entre el 20 y el 50%10. Un análisis reciente de los Centros para Padres y Hijos de Chicago/Chicago Child Parent Centers, programa en educación temprana con apoyo parental, examinó los factores que explican los efectos a largo plazo en el aumento de las tasas de finalización escolar y disminución de detenciones juveniles.11 El objetivo del análisis era probar las hipótesis alternativas sobre los patrones desde los efectos significativos de corto plazo en los logros educacionales infantiles al final del ciclo  preescolar hasta los impactos a largo plazo, que consistían en: (a) que la estimulación del lenguaje y desarrollo cognitivo que los niños experimentaban en los centros les permitía una ventaja cognoscitiva sostenida que producía, a la vez, efectos de largo plazo en la conducta escolar, o (b) que las prácticas parentales mejoradas, así como sus actitudes, expectativas y participación en la educación de los niños que se llevaron a efecto a inicios del programa derivaron en cambios sostenidos al interior de las familias que, a su vez,  reforzaron su apoyo en los logros escolares y normas de conducta, los cuales produjeron efectos a largo plazo en su comportamiento. La ecuación estructural (modelling) mostró que la ventaja cognitiva obtenida por los niños cuyas familias participaron en los programas de apoyo estuvo asociada a efectos a largo plazo. Los factores familiares (participación en la escuela, disminución del abuso y descuido) fueron mediadores significativos sobre los efectos del programa preescolar para finalizar la escolaridad, en tanto que la sola participación de los padres en la escuela constituyó un factor disuasivo en las tasas de detención juvenil. Además, si bien factores como la ventaja cognitiva y el apoyo familiar explican el mejoramiento de los resultados de la infancia temprana, tales como rendimiento escolar, el segundo tiende más a reducir las tasas de delincuencia juvenil, además de incidir en la disminución de la deserción escolar. 

Conclusiones

El debate sobre la efectividad del apoyo parental en los resultados de los niños no está zanjado: las evaluaciones de los programas han revelado las dificultades a la hora de  producir cambios sostenidos  e integrales en los padres, los cuales, hasta ahora, han sido difíciles de probar. Pese a que se han realizado un sinnúmero de investigaciones sobre el tema, éstas, por lo general, tienen escasa validez interna, y son susceptibles de presentar sesgos de diferentes tipos. En cambio, existen mayores evidencias en el caso del papel que juegan los servicios de apoyo a los padres para favorecer el desarrollo cognitivo infantil, especialmente en los niños en edad preescolar.  Las cifras son particularmente contundentes a la hora de evaluar los programas combinados de intervención de apoyo a los padres con aquellos con servicios educacionales directos para los niños y existe cierta evidencia en el sentido que ambos componentes son factores fundamentales en el mejoramiento de los resultados obtenidos. No obstante, hay menor evidencia al considerar las áreas de desarrollo emocional y social; sin embargo, estudios longitudinales recientes de un programa que combinó ambos aspectos (participación parental y educación temprana) ha proporcionado nueva evidencia que permite asociar el involucramiento familiar a los resultados sociales a largo plazo. 

Implicaciones

La gran mayoría de los programas que incluye la participación familiar son diseñados e implementados sin un seguimiento ni evaluación posterior. Ello ha significado que continuemos ofreciendo iniciativas sin aumentar nuestra comprensión sobre el alcance y la forma en que nuestro trabajo puede tender a producir efectos positivos en los niños. Lo anterior queda especialmente demostrado en el área de funcionamiento social y emocional del infante, tanto por las mediciones poco adecuadas que se han realizado como por las políticas implementadas, centradas por lo general en los resultados cognitivos de los niños, que priorizan los logros académicos específicos, como el aprender a leer. La importancia fundamental de los padres en las vidas de sus hijos proporciona un fuerte incentivo a los legisladores e investigadores en el diseño de programas para que aprovechen estos potentes e íntimos procesos familiares. Sin embargo, hasta que entendamos más claramente hasta qué punto y cómo nuestras intervenciones afectan a los niños, la relevancia política de estos programas seguirá en duda. 

Referencias

  1. Brooks-Gunn J, Markman LB. The contribution of parenting to ethnic and racial gaps in school readiness. The Future of Children 2005;15(1):139-168. 
  2. Collins WA, Maccoby EE, Steinberg L, Hetherington EM, Bornstein MH. Contemporary research on parenting: The case for nature and nurture. American Psychologist 2000;55(2):218-232.
  3. Kreider H. A conversation with Jeanne Brooks-Gunn. The Evaluation Exchange Winter 2004/2005;10(4):12-13.
  4. Barnett WS, Young JW, Schweinhart LJ. How preschool education influences long-term cognitive development and school success: A causal model. In: Barnett WS, Boocock SS, eds. Early care and education for children in poverty: Promises, programs, and long-term results. Albany, NY: State University of New York Press; 1998:167-184.
  5. Reynolds AJ, Mavrogenes NA, Bezruczko N, Hagemann M. Cognitive and family-support mediators of preschool effectiveness: A confirmatory analysis. Child Development 1996;67(3):1119-1140.
  6. Layzer JI, Goodson BD, Bernstein L, Price C. National evaluation of family support programs. Volume A: The meta-analysis. Final report. Cambridge, Mass: Abt Associates Inc.; 2001.
  7. Yoshikawa H. Long-term effects of early childhood programs on social outcomes and delinquency. The Future of Children 1995;5(3):51-75. 
  8. Zigler E, Taussig C, Black K. Early childhood intervention: A promising preventative for juvenile delinquency. American Psychologist 1992;47(8):997-1006.
  9. Seitz V. Intervention programs for impoverished children: A comparison of educational and family support models. In: Vasta R, ed. Annals of child development: A research annual, vol. 7. Philadelphia, Pa: Jessica Kingsley Publishers; 1990:73-103.
  10. Brooks-Gunn JC, McCarton CM, Casey PH, McCormick MC, Bauer CR, Bernbaum JC, Tyson J, Swanson M, Bennett FC, Scott DT, Tonascia J, Meinert CL. Early intervention in low-birth-weight premature infants: Results through age 5 years from the Infant Health and Development Program. JAMA -Journal of the American Medical Association 1994;262(16):1257-1262.
  11. Reynolds AJ, Ou SR, Topitzes JW. Paths of effects of early childhood intervention on educational attainment and delinquency: A confirmatory analysis of the Chicago Child-Parent Centers. Child Development 2004;75(5):1299-1328.
  12. Campbell FA, Pungello EP, Miller-Johnson S, Burchinal M, Ramey CT. The Development of Cognitive and Academic Abilities: Growth Curves from an Early Childhood Educational Experiment. Developmental Psychology 2001;37:231-242.
  13. Campbell FA, Ramey CT, Pungello EP, Sparling J, Miller-Johnson S. Early Childhood Education: Young Adult Outcomes from the Abecedarian Project. Applied Developmental Science 2002;6:42-57.

Nota

aCabe hacer notar que el meta-análisis del las evaluaciones de los programas de apoyo parental, así como otros meta-análisis, están fuertemente relacionados al tipo de diseño de la evaluación. Los mayores efectos promedio fueron informados antes y después del estudio; los siguientes en estudios cuasi experimentales; y los efectos menos relevantes están consignados en estudios aleatorios. 

Para citar este artículo:

Goodson BD. Programas de Apoyo Parental y Resultados en los Niños. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Tremblay RE, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/habilidades-parentales/segun-los-expertos/programas-de-apoyo-parental-y-resultados-en-los-ninos. Actualizado: Diciembre 2014 (Inglés). Consultado: 18/09/2019.