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Los niños de muy temprana edad pueden diferenciar entre chicos y chicas, y a los tres años ya conocen su género. 

La mejor manera en la que los adultos pueden ayudar a los niños en su desarrollo de género es haciendo lo siguiente:

  • Exponerlos a varios tipos de juguetes y actividades masculinos y femeninos, así como a modelos que desafíen los estereotipos (como mujeres policía y enfermeros).

  • Crear ambientes de juego adaptados tanto a niños como a niñas.

  • Evitar comentarios estereotípicos sobre el género y desafiar las ideas preconcebidas y los estereotipos de género de los niños.

  • Asegurarse de que niños y niñas tienen muchas oportunidades de interactuar y de aprender los unos de los otros a través de actividades mixtas.

  • Permitir a los niños pequeños explorar otros papeles.