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Resiliencia en el Desarrollo: La Importancia de la Primera Infancia

Ann S. Masten, PhD, Abigail H. Gewirtz, PhD

University of Minnesota, EE.UU.

Marzo 2006 (Inglés). Traducción: marzo 2010

Introducción

La Resiliencia, del latín resilire (retroceder o saltar hacia atrás), es un concepto general relacionado a la adaptación positiva en el contexto del desafío. En las ciencias físicas y la ingeniería, la resiliencia por lo general se refiere a la capacidad de resistencia a la presión o la tensión sin quebrarse, o de recuperar la forma original, como un resorte o un elástico. En cambio, en la ciencia del desarrollo humano, la resiliencia tiene amplios y diversos significados, incluyendo la recuperación de experiencias traumáticas, la superación de la adversidad para tener éxito en la vida y la resistencia al estrés para enfrentar adecuadamente las distintas tareas de la vida.1,2, Esencialmente, la resiliencia se refiere a modelos de adaptación positiva o de desarrollo manifestados en el contexto de experiencias adversas.

Pese a que durante miles de años la gente se ha fascinado con historias de resiliencia,  desde los cuentos muy antiguos de personas que triunfan en medio de la adversidad, el estudio científico de la resiliencia sólo comenzó en las décadas de 1960 y 1970.2,3,5 Sin embargo, se han producido grandes avances en las primeras cuatro décadas de investigación y está claro que la infancia temprana es una etapa crucial de la vida para comprender y fomentar la resiliencia.2 Durante esta etapa, se establecen las bases de la competencia y emergen muchos de los sistemas protectivos más relevantes del desarrollo humano. Algunos niños logran resiliencia a través de procesos naturales, mientras que otros necesitan ayuda externa. Estos primeros años son prometedores para que las intervenciones puedan prevenir y reducir riesgos, aumentar recursos, fomentar las competencias y construir cimientos sólidos para el desarrollo posterior.

Materia

El comprender la resiliencia que ocurre naturalmente brinda pistas importantes para políticas y prácticas diseñadas a fomentar un desarrollo más saludable en niños que están amenazados por situaciones adversas o de desventaja. También es necesario aprender cómo fomentar el cambio positivo, para que aumenten las posibilidades de tener un desarrollo favorable. Se requieren estudios de prevención e intervención para poner a prueba las ideas sobre la resiliencia aportadas por la investigación, para aprender cuáles son los mejores objetivos, métodos y plazos en el desarrollo, para realizar las intervenciones, además de saber cuáles enfoques son mejores, y para quién.4-12

Problemas

Para estudiar la resiliencia, se debe comenzar por definir el concepto y operacionalizarlo. Esto ha demostrado ser un desafío por una serie de razones claves. Primero, la resiliencia se refiere a una amplia variedad de fenómenos, tales como la recuperación después de la pérdida de uno de los padres, la normalización de la conducta posterior a la adopción de un niño que proviene de una institución, el éxito escolar de los niños que viven en situación de pobreza o en vecindarios peligrosos y la salud mental de niños con padres que presentan algún trastorno psiquiátrico.1,3  Segundo, la resiliencia es un constructo inferencial que involucra juicios humanos sobre resultados deseables y no deseables, así como definiciones sobre factores de amenaza o riesgo.3,4,8,13 Los investigadores deben definir qué significa “tener éxito en la vida” y también los estándares y mediciones de las circunstancias adversas y los riesgos que enfrenta el niño.8  Un niño que se desarrolla en forma armónica puede ser percibido como adaptable o competente, pero no necesariamente manifestar resiliencia, a menos que haya sobrepasado el umbral explícito o implícito, de riesgo o amenaza. Queda también claro que existen múltiples criterios a través de los cuales se juzga el éxito en la vida; la adaptación (buena o mala) es, por naturaleza, intrínsecamente multidimensional y multifacética. Por lo tanto, no es extraño que se hayan producido cambios en las formas de definir y medir la resiliencia, con la consecuente complicación para comparar los estudios, así como la tarea de construir un cuerpo coherente de conocimientos sobre la resiliencia en el desarrollo.

Tercero, es probable que muchos procesos, desde múltiples niveles de análisis, aborden la resiliencia humana.5,14 Para comprender mejor la resiliencia, se debe entender la compleja adaptación y el desarrollo de los sistemas de vida en diferentes contextos a través del tiempo, desde “las neuronas hasta el vecindario”15 y más allá. Sin embargo, los hallazgos de la primera generación de investigaciones en resiliencia fueron notablemente coherentes, sugiriendo la influencia de procesos potentes de adaptación, aunque comunes.8

Contexto de la Investigación

La investigación sistemática sobre la resiliencia infantil surgió de estudios sobre riesgo y vulnerabilidad en la búsqueda de las causas de trastornos mentales.1,11,16 Los investigadores comenzaron a estudiar a los niños con un elevado riesgo de problemas, a menudo debido a trastornos mentales o a un alto nivel de estrés en la familia, o a las desventajas sociales y a situaciones de pobreza. Los objetivos de los pioneros en la materia, incluyendo Norman Garmezy, Lois Murphy, Michael Rutter, Arnold Sameroff y  Emmy Werner, necesitaron de perspectivas globales y de colaboración entre científicos clínicos y del desarrollo. Tales colaboraciones forjaron una nueva ciencia de la resiliencia en el desarrollo, mientras que simultáneamente energizaron el ascenso de la psicopatología del desarrollo.5,8,17  El gran aporte de esos pioneros fue el reconocimiento del potencial de la investigación sobre la resiliencia para informar las prácticas y políticas orientadas a mejorar el desarrollo de niños con alto riesgo.

Preguntas de Investigación Clave

Los estudios evolutivos de resiliencia a menudo se orientan hacia las siguientes preguntas:

  • ¿Qué factores explican el desarrollo positivo o la posibilidad de recuperación de niños que han sufrido experiencias traumáticas?  
  • ¿Cuáles son los procesos protectores que ocurren en forma natural en el desarrollo humano?
  • ¿Cuáles son las estrategias de intervención más efectivas para reforzar el desarrollo positivo de niños con alto riesgo social?

Pese a que los investigadores de la resiliencia se enfocan en las reacciones positivas ante situaciones adversas y a sus causas, también reconocen la importancia de la comprensión de los riesgos y amenazas para el desarrollo, y de la forma para reducirlas o eliminarlas.

Resultados de Investigaciones Recientes

Existe una convergencia interesante y excitante en la investigación evolutiva sobre competencia, resiliencia, problemas emocionales y conductuales, desarrollo cerebral y ciencia de la prevención, que subrayan la importancia de la infancia temprana para construir sistemas de protección en el desarrollo humano a múltiples niveles, al interior del niño, la familia, la comunidad y sus interacciones.2,10,15,18 Con frecuencia, los problemas de aprendizaje y autocontrol comienzan en los años preescolares y se refieren a la calidad del tipo de crianza de los padres.10,19-21 Los programas efectivos de intervención preventiva realizados durante los años de infancia y preescolar brindan apoyo a los padres de múltiples formas y ofrecen ambientes ricos en aprendizaje para los niños.2 El éxito escolar temprano, relacionado con el cuidado efectivo, la relación positiva entre escuela y hogar y las prácticas efectivas en el aula, parecen ser estrategias importantes para el desarrollo de la resiliencia, particularmente para niños con muchas desventajas.2 Los sistemas de cuidado de niños que se centran en la construcción de la competencia y las fortalezas de los niños pequeños y sus familias, junto con reducir el riesgo y abordar los problemas tempranamente, están dando muy buenos resultados.9,12,15,18

También comienza a desarrollarse una neurobiología de la resiliencia.14,22 Nuevos descubrimientos que abordan el desarrollo cerebral y su plasticidad, la forma que el estrés influye en el desarrollo, y la interacción de genes y experiencias para darle forma al desarrollo prometen revolucionar la ciencia de la resiliencia y la prevención.

Conclusión

Las investigaciones sobre la resiliencia indican que durante los años de la infancia temprana los niños necesitan contar con cuidados de calidad y buenas oportunidades para aprender, deben recibir una nutrición adecuada y apoyos comunitarios para las familias, para poder así facilitar el desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y de auto-regulación. Los niños pequeños con relaciones de apego saludables y buenos recursos de adaptación interna tendrán seguramente un buen comienzo en la vida, ya que han adquirido el capital social y humano necesario para tener éxito cuando ingresan a la escuela y comienzan a interactuar en la sociedad. Estos niños normalmente manifiestan resiliencia frente a la adversidad, en la medida en que las principales habilidades protectivas y las relaciones más cercanas continúan funcionando y desarrollándose. Las mayores amenazas para los niños pequeños se producen cuando los sistemas de protección clave para el desarrollo humano sufren daños o son afectados. En la infancia temprana, es especialmente importante que los niños cuenten con la protección de los lazos de apego con cuidadores afectuosos y competentes, la estimulación y nutrición requeridas para un desarrollo cerebral saludable, las oportunidades para aprender y experimentar el placer de incorporar nuevas destrezas, y la imposición de límites o de la estructura necesaria para desarrollar un autocontrol adecuado.

Implicaciones  

Las investigaciones sobre la resiliencia, los estudios sobre el desarrollo normal y de la psicopatología, así como la ciencia de la prevención, realzan la importancia del desarrollo temprano para establecer una protección fundamental que brinde a los niños la posibilidad de desarrollar relaciones positivas, un funcionamiento cerebral saludable, habilidades auto-regulatorias apropiadas, apoyo comunitario para las familias y oportunidades de aprendizaje. Últimamente se ha desarrollado un marco de resiliencia para los sistemas de cuidado de niños, con un énfasis en la construcción de fortalezas y competencia de los niños, sus familias, sus relaciones y su entorno.9,11 Está claro que muchos niños en sociedades modernas enfrentan riesgos múltiples y acumulativos que requieren de innumerables intervenciones tanto protectivas como globales para prevenir o aminorar los factores de riesgo para los niños y sus familias. Todos los niños son vulnerables y, cuando los niveles de riesgo aumentan, menos niños escapan a las consecuencias evolutivas de las circunstancias adversas. La primera infancia es una etapa crucial para que las familias y sociedades garanticen que los niños tengan los recursos y protección necesarios para desarrollar las herramientas de adaptación y las relaciones que requerirán para involucrarse en la vida futura con una preparación adecuada.

Referencias

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Para citar este artículo:

Masten AS, Gewirtz AH, Sapienza JK. Resiliencia en el Desarrollo: La Importancia de la Primera Infancia. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Masten AS, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/resiliencia/segun-los-expertos/resiliencia-en-el-desarrollo-la-importancia-de-la-primera-infancia. Publicado: Marzo 2006 (Inglés). Consultado: 20/03/2019.