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Políticas y programas para mujeres y niños(as). Comentarios: Black, Reifsnider y Devaney

Laura E. Caulfield, PhD

Center for Human Nutrition, Johns Hopkins University, Bloomberg School of Public Health, EE.UU.

Septiembre 2003 (Ingles). Traducción: febrero 2017

Introducción

Estos tres trabajos destacan las cuestiones clínicas, programáticas y políticas pertinentes a la provisión de servicios que promuevan una salud y nutrición óptimas en mujeres y niños(as). El primer trabajo de Black,1 destaca los temas relativos a la promoción de comportamientos óptimos de alimentación en niños(as) con el objetivo o prevención de la malnutrición (baja nutrición o sobre nutrición) y el desarrollo de hábitos alimenticios saludables durante toda la vida. El segundo trabajo de Reifsnider,2 caracteriza las tendencias e influencias intergeneracionales de la salud y nutrición de la madre y el(a) niño(a), y aboga por un enfoque de curso de vida para los programas en esta área. El tercer trabajo de Devaney,3 describe el diseño del programa de nutrición más grande para mujeres y niños(as) en los Estados Unidos y el conocimiento actual con respecto a su efectividad en la mejora de resultados. Aunque, marcadamente diferente en el énfasis y el estilo, los trabajos señalan varios puntos críticos según lo presentado para la discusión abajo.

Materia

Los trabajos proporcionan un caso para los programas integrales de la madre y del(a) niño(a) así como una ampliación de tales programas y políticas hacia una aproximación del curso de la vida. A pesar de los numerosos logros en los programas y políticas, las mujeres y los(as) niños(as) son aun uno de los grupos más vulnerados en sus derechos de la sociedad, y la necesidad de requerimientos especiales seguirá durante los años a venir. En diversas lecciones se ha aprendido desde la experiencia programática. En primer lugar, hay una necesidad de proporcionar continuamente la atención de salud y nutrición de la madre y el(a) niño(a) ya que los dos son inextricablemente vinculados; esto significa proporcionar enfoques integrados para el cuidado de la mujer embarazada, el(a) bebé la madre lactante, el(a) niño(a) en crecimiento, y la mujer anticoncepcional. En segundo lugar, lo que ocurre en los primeros años de vida puede hacer una vida de diferencia, sea en relación con la desnutrición materna (que puede conducir a un crecimiento fetal dispar y subsecuentemente la incidencia de diabetes y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta) o cómo las experiencias tempranas de alimentación, regulación del apetito, y patrones dietéticos afectan el desarrollo de los hábitos alimenticios de salud y la salud adulta, y son pasados en la siguiente generación. En tercer lugar, a menos que comprendamos y adoptemos un enfoque integral para la evaluación de programas, los programas de apoyo y mejora de salud y nutrición materna infantil serán subestimados y subfinanciados.

Problemas

Con este contexto en mente, los trabajos ponen de relieve la necesidad de una investigación consistente y comprensiva en esta área.

El trabajo de Black examina cómo los comportamientos de alimentación afectan tanto a la ingesta dietética como los problemas de salud, pero proporcionan pocas referencias. Claramente,  esta deficiencia subraya la naturaleza emergente de este campo y la necesidad de una investigación activa para describir las consecuencias en la salud pública asociada con nuestro fracaso (hasta la fecha) en considerar estos temas dentro de los programas de nutrición infantil y las claves para el cambio en esta área que promoverá la alimentación saludable y comportamientos en los estilos de vida de las personas más jóvenes de la sociedad. Sin embargo, si bien los programas debieran centrarse en los(as) niños(as), no se debe descartar el papel integral que desempeñan las madres, ni se debiera olvidar que las mejoras de los patrones de alimentación y las conductas de salud de las mujeres pueden ser transferidos más allá de las personas beneficiarias inmediatas del programa. Aunque, estos vínculos no están bien establecidos y destacan un segundo contexto importante para investigar en la evaluación de los programas. La ilustración en el trabajo de Devaney considerando las complejidades de la evaluación creativa de los programas, hace un caso para el desarrollo de mejores métodos y más fondos para la evaluación apropiada y comprensiva de programas complejos como el Programa de mujeres, bebes y niños(as) (WIC) en Estados Unidos.

Contexto de la investigación

Resulta evidente desde estos trabajos que el contexto está desarrollado para aumentar la investigación es esta área. Existe una urgente necesidad para investigar sobre el desarrollo de los patrones de alimentación, las influencias familiares y ambientales en este desarrollo, incluyendo factores culturales y transgeneracionales. También existe una necesidad relacionada para identificar y evaluar las intervenciones culturalmente apropiadas y aceptables para promover la dieta y los estilos de vida saludables, y desarrollar programas y políticas en torno a enfoques exitosos.

Preguntas directrices de la investigación

Las preguntas directrices para la investigación son las siguientes: 

  1. ¿Cuáles son los principales factores personales, familiares, ambientales y sociales que afectan negativamente los patrones dietéticos y de bienestar nutricional de mujeres y niños(as)?
  2. ¿Cuáles son los medios más eficaces por los cuales promover patrones de alimentación y nutrición saludables en los(as) niños(as) y familias?
  3. ¿Cómo podemos construir, sostener y evaluar exhaustivamente el complejo “curso de la vida” o los programas integrativos de salud y nutrición materna-infantil?
  4. ¿Cómo podemos ampliar los modelos que tienen éxito como piloto o programas de nutrición a pequeña escala?
  5. ¿Cómo podemos ofrecer una mejor “voz” a quienes formulan políticas de éxitos de los programas de nutrición eficaces?

Conclusiones

La política de Salud y Nutrición Materna- Infantil (MCH/MCN) está experimentando actualmente una completa transformación y rejuvenecimiento. Aunque muchas personas han reconocido siempre la necesidad por el enfoque de ciclo de la vida, la investigación reciente sobre los primeros orígenes de las enfermedades en personas adultas ha llamado la atención y ha atraído el apoyo de nuevos(as) colegas. Ha llegado el momento de que todas las partes trabajen juntas para construir sistemáticamente y mantener efectivamente los programas que logran una agenda tradicional en la MCH que prevenga la desnutrición y las enfermedades asociadas y que continuará una “nueva agenda” en prevención de enfermedades crónicas, incluyendo la obesidad. Estos trabajos identifican las áreas en las que ese trabajo necesita proceder para promover una alimentación saludable y patrones dietéticos para ahora y las generaciones que vienen, centrándose en los niños(as) así como en la familia.

Implicaciones para las políticas y los servicios

El enfoque de ciclo de vida de la salud maternal-infantil tiene implicaciones para los programas y servicios más allá de los que los que se proporcionan a los(as) niños(as). Los programas integrados para mujeres y niños(as) son sólo eso, integrados. Existen barreras tradicionales entre las ramas de la medicina y otros proveedores de atención clínica que necesitan ser desglosadas. La promoción de la lactancia materna es uno de los casos: la promoción y apoyos adecuados de la lactancia materna puede requerir la cooperación y el compromiso entre múltiples especialidades médicas, entre ellas la obstetricia, la neonatología, la pediatría y la medicina familiar. Un enfoque de ciclo de vida re requiere la fusión de consideraciones de corto y largo plazo considerando lo que es mejor u óptimo para el feto, el(a) niño(a) o la familia. Un enfoque de ciclo de vida requiere la fusión de consideraciones de corto y largo plazo sobre qué es lo mejor u óptimo para el feto, niño(as) o la familia. Este enfoque puede verse  como la unión entre quienes hacen la política en el MCH y las enfermedades crónicas. Si bien es compleja y difícil de manejar esta unión, será necesario concentrarse en el objetivo de una nutrición óptima y la salud de niños(as) y sus familias, tanto a corto como largo plazo.

Referencias

  1. Black MM. Helping children develop healthy eating habits. In: Tremblay RE, Barr RG, Peters RDeV, eds. Encyclopedia on Early Childhood Development [online]. Montreal, Quebec: Centre of Excellence for Early Childhood Development; 2003:1-5. Available at: http://www.child-encyclopedia.com/documents/BlackANGxp.pdf. Accessed September 08, 2003.
  2. Reifsnider E. Effective nutritional practices and policies for childbearing and childrearing women. Rev ed. In: Tremblay RE, Barr RG, Peters RDeV, eds. Encyclopedia on Early Childhood Development [online]. Montreal, Quebec: Centre of Excellence for Early Childhood Development; 2006:1-8. Available at: http://www.child-encyclopedia.com/documents/ReifsniderANGxp_rev.pdf. Accessed October 26, 2007.
  3. Devaney BL. Program and services to improve the nutrition of pregnant women, infants and young children. In: Tremblay RE, Barr RG, Peters RDeV, eds. Encyclopedia on Early Childhood Development [online]. Montreal, Quebec: Centre of Excellence for Early Childhood Development; 2003:1-8. Available at: http://www.child-encyclopedia.com/documents/DevaneyANGxp.pdf. Accessed September 08, 2003.

Para citar este artículo:

Caulfield LE. Políticas y programas para mujeres y niños(as). Comentarios: Black, Reifsnider y Devaney. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/nutricion-embarazo/segun-los-expertos/politicas-y-programas-para-mujeres-y-ninosas-comentarios-black. Publicado: Septiembre 2003 (Inglés). Consultado: 16/07/2020.