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¿Por qué es importante?

Varios estudios investigativos confirman la creencia de Piaget de que ”el juego es el trabajo de la infancia”. Los niños gastan entre el 3 y el 20% de su tiempo y energía jugando, y esta cantidad de tiempo aumenta después de un periodo de privación de oportunidades de juego. El juego está concentrado en el medio y no en la finalidad (ej. el proceso del juego y no la creación de un objetivo final). El juego también es agradable.   

Los investigadores han identificado varios subtipos de juego (locomotor, social, con objetos, de lenguaje, imaginativo y juego sociodramático) y sus respectivos beneficios. Durante la etapa pre escolar, el juego proporciona oportunidades para fomentar competencias sociales y académicas que preparan a los niños para las exigencias académicas y del mundo externo. 

De hecho, los niños a través del juego aprenden varias habilidades que contribuyen a su éxito en la vida: 1) colaboración (trabajo en equipo); 2) contenido (matemáticas, ciencias); 3) comunicación (oral y escrita); 4) innovación creativa, y 5) confianza. El juego prepara a los niños fuera del salón de clase a medida que desarrollan habilidades para la vida.

¿Qué sabemos?

Fomento de las habilidades académicas 

Hay evidencia creciente que sugiere que el juego le proporciona al niño un contexto para aprender y mejorar sus habilidades de lectoescritura. Esto se debe a los procesos cognitivos (resolución de problemas, visualización, y categorización) involucrados en las situaciones lúdicas. Los niños que participan en el juego sociodramático suelen estar mejor preparados para entender la narrativa en un libro o una historia. Esto se debe en parte a su experiencia previa de entender las intenciones de los demás y representar diferentes personajes, así como a su exposición constante a un lenguaje sofisticado. 

Los periodos de juego libre y juego guiado también están asociados al desarrollo de habilidades de la función ejecutiva (ej., habilidades asociadas a la resolución de problemas, atención e inhibición). Esto explica por qué los niños que juegan con regularidad tienden a obtener mejores resultados en matemáticas y lectura que aquellos que no tienen oportunidades de jugar. 

Fomento de las habilidades sociales

  • Otros estudios demuestran que el juego contribuye al desarrollo de las competencias sociales al ayudar a los niños a:
  • Regular sus emociones;
  • Aprender comportamientos adecuados dependiendo del contexto social;
  • Tomar turnos cuando están en grupos;
  • Negociar y comprender los puntos de vista de los otros (ej., negociar los roles dentro del juego “tu vas a ser la mamá y yo la hija”), y
  • Manejar la angustia. 

Todas estas habilidades contribuyen a las competencias sociales, tales como hacer amigos y aumentar el éxito escolar temprano. 

¿Qué podemos hacer?

Si el juego está asociado al desarrollo social y académico de los niños, los educadores y los padres deben crear ambientes de juego que estimulen y fomenten el aprendizaje de los niños. Dependiendo del tipo de juego, los investigadores recomiendan proporcionar juguetes que puedan aumentar:

  • la coordinación motora y las habilidades físicas (ej., estructuras para escalar con formas desafiantes);
  • la creatividad (ej., bloques de construcción, pintura, plastilina);
  • las habilidades matemáticas (ej., juego de “serpientes y escaleras”, estimación e identificación numérica)
  • las habilidades de lenguaje y lectura (ej. moldes plásticos de letras, juegos de rimas, libros para la hora de dormir, títeres).

Se han sugerido otras recomendaciones para mejorar las habilidades de lectoescritura en los niños. Los investigadores sugieren que crear ambientes enriquecedores en lectoescritura, tales como un “restaurante real” con mesas, menús, cuaderno y lápiz, es efectivo para incrementar el potencial de los niños en el desarrollo temprano de la lectura y escritura. De otro lado, se anima a los educadores a abordar al niño en su totalidad con el propósito de concentrarse no solamente en el aprendizaje de la lectura, sino también sobre su creatividad, su imaginación, su perseverancia e igualmente sobre sus actitudes positivas para la lectura. Los profesores y educadores también deben hacer un paralelo entre lo que se puede aprender en las actividades lúdicas y en el currículo académico, para que los niños entiendan que el juego les permite practicar y reforzar lo que se aprende en clase. Entre tanto, los educadores deberían asegurarse que el currículo basado en el aprendizaje a través del juego, incluya actividades que sean percibidas como divertidas por los infantes y no solamente por parte de los profesores. Por último, la mayoría de expertos coinciden que se debe favorecer un enfoque balanceado, con periodos de juego libre y periodos de juego estructurado/guiado. 

Para citar este artículo:

Juego: Síntesis. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Smith PK, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/juego/sintesis. Actualizado: Marzo 2011. Consultado: 25/08/2019.