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Auto-socialización de género en la primera infancia

May Ling Halim, PhD, Natasha C. Lindner, BA

Department of Psychology, California State University, Long Beach, EE.UU.

Diciembre 2013

Introducción

El papel del género en la vida de los niños de corta edad ha atraído la atención, ya que los primeros conceptos relacionados con género, auto-percepciones, preferencias y comportamiento tienen el potencial de influir en las alternativas, aspiraciones, redes sociales y muchos otros aspectos de la vida futura. El género es una de las primeras categorías sociales de las cuales los niños llegan a ser conscientes y en la primera infancia, es sumamente importante para la mayoría de los niños. Hay tres perspectivas principales frente a los factores que influyen en el desarrollo de género: la biología, la socialización y la cognición.1 Nos concentramos en una faceta de la perspectiva cognitiva, que hace énfasis  en el papel propio de los niños en la conformación de su desarrollo de género.

Tema

Las teorías de auto-socialización plantean que los niños son “detectives de género”, agentes intrínsecamente motivados que buscan información acerca del généro.2 Además, la comprensión y la conciencia de los niños respecto al género afectan la manera como organizan e interpretan la información que reúnen.1 Los esquemas de género, o estructuras organizadas de conocimiento, proporcionan los estándares para que puedan encauzar su comportamiento. Finalmente, estas teorías hacen énfasis sobre la evolución en el conocimiento que los niños tienen acerca del género y en sus comportamientos relacionados con el mismo.3

Problemática

Puede que los padres y médicos enfoquen sus esfuerzos hacia el ideal de la individualidad, creyendo frecuentemente que los niños deberían quedar libres de las limitaciones impuestas por la sociedad, basadas en género. Libres de las restricciones de los estereotipos de género y los papeles prescritos, esperan que los niños estén expuestos a una mayor variedad de situaciones y personas para desarrollar una gama más amplia de destrezas.4 Sin embargo, algunos padres pueden quedar consternados cuando, a pesar de sus esfuerzos para ser “neutros en cuanto a género,” sus hijos de corta edad pueden actuar o vestirse de manera extremadamente estereotipada con respecto al género. Actuar de manera estereotipada en cuanto al género en la primera infancia es normativo y las teorías de auto-socialización del género explican por qué.

Contexto de la investigación

La investigación sobre el desarrollo del género ha recibido una atención más amplia desde finales de los años 60, al acompañar el movimiento feminista.5 El énfasis en la cognición en desarrollo de género se volvió predominante a finales de los años 70 y a principios de los años 80 cuando la psicología en general sufrió la influencia de las teorías cognitivas.6 Las investigaciones sobre desarrollo del género y las teorías de auto-socialización se han centrado en buena parte en las tendencias normativas en niños estadounidenses blancos, de clase media. Recientemente, sin embargo, ha habido esfuerzos para conocer mejor sobre poblaciones más diversas.

Preguntas claves de la investigación

Las indagaciones sobre el papel activo de los niños en la conformación de su propio desarrollo de género se centran en dos  preguntas amplias: (1) ¿Cuándo aprenden los niños acerca  del género y cómo  este conocimiento acerca del género cambia con el tiempo? (2) ¿Cómo  el conocimiento de los niños  acerca del género afecta su desarrollo  de género?

Resultados recientes de la investigación

¿Cuándo aprenden los  niños  acerca del género  y  cómo  este conocimiento acerca del género cambia con el tiempo?

Los psicólogos han estudiado muchos tipos de cogniciones en niños en relación con el género: conciencia de  categorías de género, comprensión de la constancia de  género  y conocimiento de estereotipos de género. Los niños pueden distinguir entre masculino y femenino incluso durante la infancia.7,8 Sin embargo, a los niños no se les enseña a comprender conceptualmente las categorías de género hasta los 18 a 24 meses.9 Alrededor de los 27 a 30 meses de edad, a veces antes, los niños parecen tener un sentido rudimentario de la identidad de género, que se evidencia en la capacidad de catalogar verbalmente su propio género (“niño”/“niña”).10,11

Los niños aprenden más acerca de género y desarrollan un sentido de identidad de género durante la primera infancia. Kohlberg plantea que los niños de corta edad siempre asumen que el género es fluctuante y con el tiempo aprenden acerca de su permanencia relativa (constancia de género).12 Esto incluye la noción de que el género sigue siendo permanente con el tiempo (un niño se convierte en hombre) y no obstante que las transformaciones pueden ser superficiales (una niña sigue siendo una niña incluso si viste pantalones y juega con camiones). Las investigaciones han demostrado a lo largo de distintas culturas que la noción de la constancia de género se asimila generalmente alrededor de la edad de 6 a 7 años.13

Un tercer tipo de conocimiento que los niños adquieren son los estereotipos de  género. Con apenas 18 meses de edad, los niños tienen conocimiento de estereotipos de género que crece en cantidad y en complejidad  a lo largo del desarrollo.14 Los niños de corta edad frecuentemente creen y aprueban estrictamente estos estereotipos de género, pero comienzan a mostrar flexibilidad (tanto las niñas como los niños, pueden ser fuertes) alrededor de los 6 a 8 años.15 La combinación para alcanzar un sentido de identidad de género  con conocimiento de estereotipos de género proporciona las bases para generar los esquemas de género.

¿Cómo el conocimiento de los niños acerca del género afecta su desarrollo de género?

Las teorías de auto-socialización  plantean que el conocimiento de los niños acerca del género los motiva a ser similares a aquellos del mismo género y a ser, en cambio, distintos de aquellos del otro género.3 Entonces aprenden qué conlleva cada género e intentan seguir estas normas y estereotipos de género. Las investigaciones han revelado que después de que los niños han asimilado la noción de las identidades básicas de género, ya poseen una atención más aguda en cuanto a la información relacionada con género y están especialmente atentos a los modelos del mismo género. Simultáneamente, ponen de manifiesto una memoria mejorada para aquello que consideran pertinente para su propio género, mientras que también distorsionan la información para que se ajuste a sus propios esquemas.16,17,18 Con esta información construida y consolidada, los niños aprenden a actuar de manera estereotipada en cuanto a género.19

La primera infancia es una época de “rigidez en cuanto a género”  en comportamiento y creencias. Los niños en esta edad muestran un profundo compromiso con respecto a juguetes estereotipados en cuanto a género, y el de un género evita cada vez más los juguetes  estereotipados  del  otro género y se visten cada vez más de manera estereotipada en cuanto al género.20,21,22  Para sustentar estas teorías, las investigaciones han revelado a veces que el conocimiento de los niños acerca del género predice comportamientos estereotipados en cuanto a género durante la primera infancia.8,9,23 ¨Por ejemplo, los niños que comprenden a menor edad las etiquetas (categorizaciones) de género tienden a manifestar preferencias más fuertes tipificadas por género y utilizan estereotipos de género para guiar su comportamiento.24

El conocimiento de los niños acerca del género teóricamente puede tener también consecuencias inmediatas para sus sentimientos y actitudes hacia sus pares del mismo género y del otro género.25,26 De hecho, la primera infancia es también una época de “rigidez” en actitudes en cuanto a género. Los niños evalúan el grupo de su propio género más positivamente que el otro grupo de género.25 También tienden a favorecer su propio género en su comportamiento, como cuando asignan recompensas.27 La segregación de género comienza igualmente en la primera infancia.28 Los niños y niñas prefieren cada vez más asociarse con su propio género, un fenómeno que continúa a lo largo de la escuela primaria. Algunas investigaciones sustentan la idea en el sentido de que el conocimiento de los niños acerca del género tiene que ver con las actitudes hacia cada género y a la segregación sexual.16,29,30 Sin embargo, hay mucho más que aprender en esta área.

Brechas de la investigación

Hay mucha evidencia que sustenta la idea de que los niños determinan su propio desarrollo de género. Aunque los investigadores han demostrado que el conocimiento  y la noción que tienen los niños acerca de género están relacionados con su comportamiento y actitudes estereotipadas, algunos estudios, sin embargo, no encuentran ningún vínculo.8,9 Es  probable que varios factores (ejemplo, influencias biológicas prenatales,  representaciones a través de los medios de comunicación, actitudes de padres y pares) interactúen con la auto-socialización para influir en el comportamiento relacionado con la identidad de género de los niños, aunque poco estudios han intentado dar prueba de esta interacción. Adicionalmente, pocos estudios han examinado la auto-socialización de género más allá de lo normativo, es decir, niños blancos, de clase media, o estadounidenses. Finalmente, se necesitan más investigaciones para comprender las consecuencias a largo plazo de la auto-socialización y la tipificación temprana de género,  sobre las metas, las preferencias, las actitudes de género y el bienestar.

Conclusiones

Mientras que múltiples factores afectan el desarrollo de género de los niños, éstos también juegan su propio papel activo. Comenzando muy temprano durante el desarrollo, los niños buscan clasificarse por género una vez que reconozcan los distintos grupos de géneros. Los niños de corta edad se esfuerzan en darle significado al género, prestando atención a la información acerca del mismo y formando esquemas de género. Puesto que las cogniciones que tienen los niños acerca del género cambian con el tiempo, se espera que sus comportamientos, creencias y actitudes relacionados con el género cambien igualmente. De hecho, se ha descubierto que la primera infancia es una época de “rigidez” creciente en preferencias estereotipadas en cuanto al género de sus pares y las actividades con juguetes, al igual que con sus juegos y vestimentas estereotipadas en cuanto al género. También hay evidencia de que los niños observan de manera relajada  estas normas estrictas de género alrededor de la época intermedia de la escuela primaria. Muchas investigaciones han encontrado soporte acerca de los vínculos entre el conocimiento creciente de los niños acerca del género y sus  comportamientos, creencias y actitudes estereotipadas relacionados con el género; sin embargo, no siempre se encuentran estos vínculos.9

Implicaciones para los padres, los servicios y las políticas

La manera rápida cómo los niños asimilan el concepto de un mundo que podría estar dividido en dos grupos de géneros refleja qué tanto nuestra sociedad hace énfasis en el género. Casi todos los aspectos de la vida están matizados de connotaciones de masculinidad o feminidad. Una desventaja de resaltar el género hasta tal punto es que puede aumentar los estereotipos de género y el comportamiento discriminatorio negativo contra el género.31,32 Estos estereotipos y prejuicios pueden conducir a la reducción en la diversidad de elecciones, destrezas y relaciones interpersonales disponibles para  los niños.

Incluso, si se quita énfasis al tema de género en sus entornos inmediatos, lo más probable es que los niños seguirán elaborando su concepto de género. Los padres, educadores y médicos deberán tener conciencia de cuáles asociaciones están vinculadas con cada género. Por ejemplo, parece que las muchachas captan el mensaje de que ser una muchacha significa parecerse a una muchacha y estar preocupada por su imagen.21 Los muchachos se adaptan al mensaje en el sentido de que necesitan ser fuertes como superheroes.33 Estas asociaciones pueden tener consecuencias negativas más tarde durante el desarrollo. La presentación de una diversidad de significados que se asocien con cada género, les enseña a los infantes que ser una niña o un niño es más que verse bonita o mostrar fuerza.

Referencias

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Para citar este artículo:

Halim ML, Lindner NC. Auto-socialización de género en la primera infancia. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Martin CL, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/genero-socializacion-temprana/segun-los-expertos/auto-socializacion-de-genero-en-la-primera-infancia. Publicado: Diciembre 2013 (Inglés). Consultado: 20/11/2018.