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La intuición nos dice que un vínculo estable entre padres e hijos es importante para la supervivencia y el desarrollo. La investigación nos muestra lo reales que son estos beneficios para los niños. 

  • Se les da mejor controlar sus emociones negativas en situaciones de estrés. 
  • Desarrollan mejores competencias sociales, aprenden a expresar sus sentimientos con palabras para enfrentarse a lo que ocurre en su entorno, y es menos probable que desarrollen problemas conductuales de internalización y externalización. 
  • Tienen más confianza en sí mismos a la hora de explorar el mundo en torno a ellos.
  • Aprenden a través de los comportamientos de cuidado de sus padres a tener un sentido de su propio valor, así como a empatizar y cooperar con los demás. Estas habilidades sociales les ayudarán a formar buenas relaciones con sus compañeros en el futuro.