Transición a la Escuela


¿Qué podemos hacer?

Síntesis de los textos de expertos

* Esta síntesis ha sido traducida en colaboración con la Junta Nacional de Jardines Infantiles -JUNJI- Gobierno de Chile.

Al tomar en consideración los sólidos vínculos entre el apresto escolar y el éxito posterior de los niños en la escuela y en su vida adulta, la atención se centra en la optimización del apresto escolar. Esto puede lograrse al orientar los programas de la primera infancia, que parecen jugar un papel importante en los niños pequeños en riesgo social provenientes de familias con dificultades económicas.

En efecto, se ha demostrado que los programas de alta calidad orientados a niños pequeños son efectivos a la hora de modificar los ambientes en que los bebés se desarrollan en los primeros años, lo cual redunda en un mejor desarrollo infantil. Entre los programas que han sido  rigurosamente evaluados, el de Ventaja Inicial (Early Head Start) ha obtenido los resultados más impactantes, porque ha contribuido en las diferentes dimensiones de la preparación de los niños pequeños (de dos y tres años de edad) y, al mismo tiempo, ha aumentado los factores que apoyan el mejoramiento del apresto escolar (por ejemplo, buena enseñanza de los padres,  nutrición apropiada y cuidado de la salud). 

Las condiciones cruciales que apoyan todos los aspectos del apresto escolar han sido identificadas como: nutrición apropiada y el cuidado de la salud, los padres como los primeros educadores de los niños, y el acceso a educación preescolar de calidad y a programas de educación.

Para que los beneficios positivos de los programas de la primera infancia sean duraderos, los programas deben ser de excelencia y centrados en actividades didácticas de aprendizaje (letras y números), en la medida que refuerzan las actividades de aprendizaje por descubrimiento, orientadas al juego en un ambiente de apoyo emocional y rico en experiencias de lenguaje. Muchos programas exitosos también incluyen un componente familiar. Los programas diseñados para preparar a los niños para el jardín infantil necesitan tomar en cuenta las formas en las que enseñan habilidades auto regulatorias y sociales y en cómo aumentan las destrezas cognitivas e involucran a los padres en este proceso. Sin embargo, existe aún escasa evidencia empírica sobre el impacto de estos programas en el apresto escolar de los niños.

En consecuencia, es deseable enfocarse en el período de transición escolar para mejorar la preparación de los niños, así como de las escuelas. No obstante, dado que la preparación escolar es multidimensional, los padres y cuidadores aún difieren sobre lo que el término realmente significa. Por lo tanto, las prácticas de transición  son necesarias para ayudar a las familias y escuelas a lograr un criterio común sobre la edad adecuada para ingresar a la escuela, así como desarrollar expectativas racionales durante el año de jardín infantil.

Pese a que no hay consenso entre los diferentes actores involucrados, algunas prácticas han posibilitado experiencias de transición escolar óptimas. Cuando los servicios a preescolares y a niños en edad escolar se encuentran integrados y coordinados el éxito es mayor al momento del ingreso a la escuela. En el mismo sentido, y antes del ingreso al jardín infantil, se debería establecer una relación de comunicación entre el niño, las parvularias, los docentes de preescolar, los pares y la familia. Las prácticas deberían ser individualizadas e involucrar al niño, la familia y los establecimientos antes del primer día de clases. Además, deberían construirse ambientes de aula de calidad para cubrir las necesidades de los niños.  La evidencia señala que los educadores que se capacitan en prácticas de transición tienden a mejorar el uso de todos estos tipos de prácticas. 

En la realidad, sin embargo, la mayoría de los niños no recibe suficiente ayuda formal antes de entrar al colegio, y muchos de los servicios que se ofrecen no tienen un carácter riguroso y tienden a llevarse a cabo tardíamente, poco antes de que los niños entren al jardín infantil. Pese al significativo aumento de las inversiones en programas preescolares, se mantiene la brecha de logros entre los niños de diferentes sectores socio-económicos. Al respecto, se necesita más investigación para comprender mejor el proceso de transición en los primeros años de vida. Desde una perspectiva política, resalta la falta de acuerdos sobre la importancia y buenas prácticas que mejoren el apresto escolar.

 

Véase también...

Para su información 

Algunos documentos están disponibles
en formato PDF. Para descargar
gratuitamente el Acrobat Reader,
haga clic aquí.