* Este tema es producido en colaboración con el “Canadian Language and Literacy Research Network (CLLRNet)” - Red Canadiense de Investigación sobre el Lenguaje y la Alfabetización-.
* Esta síntesis ha sido traducida en colaboración con la Junta Nacional de Jardines Infantiles -JUNJI- Gobierno de Chile.
Aprender a hablar es uno de los logros más visibles e importantes de la primera infancia. El lenguaje constituye una nueva herramienta que proporciona nuevas oportunidades para comprender el medio social, para aprender a conocer el mundo, para compartir experiencias, satisfacciones y necesidades. Luego, durante los tres primeros años de asistencia a la escuela, los niños dan otro gran paso en el desarrollo del lenguaje, a medida que aprenden a leer. A pesar de que ambos dominios son diferentes, también existe una relación entre ellos. Las habilidades del lenguaje inicial han sido vinculadas a un posterior éxito en el aprendizaje de la lectura. Asimismo, las actividades de lectoescritura pueden ayudar a potenciar las competencias lingüísticas de los niños tanto en sus años preescolares como en su posterior escolaridad.
Se dice que los niños con deficiencias auditivas y lingüísticas presentan un trastorno del lenguaje. Se estima que entre el 8% y el 12% de los preescolares y 12% de los niños que ingresan a la escuela en Canadá y los Estados Unidos presentan alguna forma de trastorno del lenguaje. Los estudios indican que del 25% al 90% de los niños con problemas de lenguaje presentan trastornos de lectura, generalmente definido como logro deficiente en el aprendizaje de la lectura habiendo tenido suficientes oportunidades para aprender a leer. Se estima que entre el 10% y el 18% de los niños en edad escolar presentan trastornos de lectura.
Cuando los niños tienen dificultades para comprender a los demás y también para expresarse ellos mismos, no es sorprendente que surjan problemas psicosociales y de ajuste emocional. Los niños con trastornos de lenguaje o retraso en el lenguaje están expuestos a un mayor riesgo de presentar problemas sociales, emocionales y conductuales. Por otra parte, las investigaciones efectuadas muestran que la mayoría de los niños que presentan una deficiente capacidad para el aprendizaje de la lectura a fines de Primero Básico, continuarán presentando dificultades de lectura en el futuro.
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