Esta síntesis ha sido traducida en colaboración con Unicef, el Departamento de Psicología de la Universidad de Los Andes y el Ministerio de Educación Nacional de Colombia.
Para mejorar los resultados del desarrollo de los niños, las iniciativas de prevención y las intervenciones deberían enfocarse en mejorar la calidad de las interacciones madre-hijo.
Como una medida preventiva, debería hacerse disponible a los padres educación sobre del efecto positivo de un embarazo saludable (especialmente a los padres primerizos). Se deberían resaltar las destrezas efectivas, mejores prácticas de crianza y la disciplina y así preparar a los padres para su rol parental. Mujeres con historias de depresión pueden en particular pueden beneficiarse de estas intervenciones preventivas cuando están considerando el embarazo, con el fin de ayudar a reducir la probabilidad de depresión materna.
Actualmente, la evidencia de investigaciones dirigidas a mejorar la calidad de las interacciones madre-hijo favorece intervenciones que incrementen las habilidades parentales. La evidencia sugiere que visitas domiciliarias por parte de trabajadoras comunitarias/enfermeras incrementan la sensibilidad materna y la seguridad del apego en los niños. De igual manera, considerando que el involucramiento paternal puede reducir el impacto de la depresión materna en el funcionamiento del niño, el apoyo y respaldo de otros miembros de la familia deben ser ofrecidos a la madre.
A pesar de que los programas de intervención han indicado mejorías en el desarrollo de los niños, es importante recordar que existe una amplia variabilidad en el desarrollo de niños expuestos a la depresión materna. Las intervenciones (ej., visitas domiciliarias o terapia familiar) no tienen el mismo efecto en todos los niños. Por lo tanto, hacedores de política deben valorar la importancia de la flexibilidad en el tratamiento y en las políticas.
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