 |
* Esta síntesis ha sido traducida en colaboración con la Junta Nacional de Jardines Infantiles -JUNJI- Gobierno de Chile.
La investigación recién comienza a evaluar los diversos programas para reducir la agresión en niños pequeños. Estos programas se focalizan 1) en mujeres embarazadas, para evitar que fumen, consuman alcohol o drogas, y enseñarles habilidades parentales; 2) en padres y madres de lactantes y niños de 1-3 años (toddlers), enseñándoles estrategias positivas de disciplina; 3) en niños, para que aprendan habilidades sociales apropiadas, resolución de problemas y manejo del coraje; y 4) en profesores preescolares para capacitarlos en habilidades de manejo efectivo de la sala de clases. Hasta la fecha, poquísimos programas han sido sometidos a una rigurosa evaluación experimental. Uno de ellos sugiere el entrenamiento de las habilidades parentales como tratamiento efectivo para reducir la agresión en los niños pequeños (2-5 años). Los programas dirigidos a niños y/o profesores tienen algunas evidencias de éxito pero los hallazgos no son tan claros o convincentes.
Los programas deberían incluir metas múltiples (padres, niños y profesores). Es posible que los niños altamente agresivos requieran apoyo de largo plazo, y necesiten distintas intervenciones (hogar, escuela, pares) de acuerdo a su desarrollo y a los diferentes contextos en que se encuentren. Sin embargo, los investigadores concuerdan en que queda mucho por hacer para responder preguntas clave como: (1) cuáles son los programas de intervención más eficientes y efectivos para distintos tipos de niños agresivos, (2) qué mecanismos y resultados a los cuales se enfocan estos programas son clave para prevenir la agresión en el largo plazo y (3) qué factores de riesgo del niño, de la familia, o de la escuela moderan los efectos de estos programas.
El desarrollo de políticas nacionales apropiadas y efectivas también es necesario y requerirá de colaboración entre los proveedores de servicios médicos, educativos y sociales. Sin embargo, es esencial que se realice la investigación, que se creen y se evalúen programas y que se formulen políticas. Los costos asociados a la intervención temprana son ínfimos en comparación con los costos y consecuencias de niños agresivos que se desarrollan hasta ser adultos agresivos y violentos.
Véase también...
|
 |